México enfrenta el reto de mantener su ventaja manufacturera ante el impacto de los aranceles de Estados Unidos en sus exportaciones.
La economía mexicana enfrenta una nueva prueba para su competitividad manufacturera ante el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos, particularmente en sectores como el automotriz, uno de los principales motores de las exportaciones del país.
Ante este panorama, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que “la economía va muy bien”, pese a los efectos de los aranceles sobre las exportaciones de automóviles, diversas variables muestran un desempeño favorable y anticipó un mejor comportamiento durante el segundo semestre de 2026.
Competitividad en manufactura está en riesgo
Sin embargo, este escenario plantea un desafío para las empresas que producen en México y tienen al mercado estadounidense como uno de sus principales destinos, el cual radica en mantener la ventaja competitiva que durante años ha favorecido al país como plataforma manufacturera para Norteamérica.
De acuerdo Sheinbaum, se prevé una mayor consolidación de la inversión pública en proyectos de infraestructura, así como un incremento de las inversiones mixtas con participación de la iniciativa privada. Estas inversiones forman parte de los esfuerzos para fortalecer el mercado interno y avanzar en los objetivos del Plan México.
La mandataria también señaló que se espera una mayor captación de inversiones en los polos de desarrollo que impulsa el gobierno como parte de una estrategia de desarrollo regional.

¿Qué factores pueden determinar la competitividad de México?
Para las empresas manufactureras, el entorno arancelario introduce nuevas variables en las decisiones de producción e inversión. El costo de acceder al mercado estadounidense podría determinarse por la estructura de las cadenas de suministro, las reglas de origen y la disponibilidad de infraestructura como factores atractivos frente a otras alternativas de producción.
El sector automotriz concentra buena parte de esta discusión. Los vehículos se encuentran entre los principales productos de exportación de México y cualquier incremento en los costos asociados con aranceles podrían impactar la economía nacional.
Al respecto, la mandataria enfatizó que “México va bien y va a ir mejor”, al tiempo que indicó que los resultados en otros ámbitos como en el caso de la seguridad en México donde se ha logrado un sostenido descenso en la violencia, además de que hay mayor bienestar en las familias, que tienen mejor nivel de vida, también apoyan a mejorar este contexto.










