Transporte y comunicaciones encabezaron los recortes, con caídas de 45.2% y 48.9%, respectivamente, lo que redujo de manera significativa los recursos destinados a conectividad, logística y movilidad en el país.
La inversión física del sector público se desplomó 28.4% anual, la mayor caída registrada. Transporte y comunicaciones fueron los sectores más afectados, con contracciones superiores al 45%, lo que redujo de manera significativa los recursos destinados a conectividad, logística y movilidad en el país.
Datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), muestran que el gasto en transporte registró una contracción de 45.2%, mientras que el destinado a comunicaciones cayó 48.9%, cifras que reflejan una reducción significativa en recursos para carreteras, puertos, sistemas de movilidad y redes de comunicación.
Estos sectores son considerados estratégicos por su impacto transversal en la actividad económica, la logística y la conectividad regional.
Como resultado, la inversión física pasó de representar 15.4% del gasto programable en 2024 a solo 11.2%, reflejando un ajuste profundo en la asignación del gasto público.
Menos recursos para asuntos económicos y laborales
Además del transporte y las comunicaciones, el rubro de asuntos económicos, comerciales y laborales presentó una caída de 50.7%, profundizando el ajuste en áreas vinculadas directamente al crecimiento productivo y al funcionamiento del mercado interno.
En conjunto, estas reducciones evidencian que la mayor parte del recorte a la inversión se concentró en proyectos que inciden en la competitividad y el desarrollo de largo plazo.
Inversión en su menor proporción
Otro indicador relevante es que el gasto en inversión física fue equivalente apenas al 9.4% de los ingresos presupuestarios, la menor proporción registrada, lo que subraya el limitado espacio que tuvo la inversión dentro del manejo de las finanzas públicas.
Este nivel contrasta con años previos, cuando la inversión pública tenía un mayor peso relativo dentro del gasto total.
Infraestructura, el gran ausente del gasto
La magnitud de la caída sugiere un cambio en las prioridades del gasto público, con una menor asignación a infraestructura frente a otros rubros del presupuesto.
El impacto de esta reducción se refleja especialmente en transporte y comunicaciones, sectores que funcionan como base para el desarrollo económico y cuya contracción puede tener efectos en cadena sobre la actividad productiva y la conectividad del país.









