Pemex prepara una emisión de bonos locales por 30 mil millones de pesos, parte de un programa de 100 mil millones, para reforzar liquidez y refinanciar deuda.
Petróleos Mexicanos (Pemex) se prepara para regresar con fuerza al mercado de deuda local mediante la emisión de certificados bursátiles por 30,000 millones de pesos, de acuerdo con información difundida por agencias calificadoras de riesgo crediticio. La operación forma parte de un programa revolvente de Certificados Bursátiles autorizado por hasta 100,000 millones de pesos (o su equivalente en UDI), con una vigencia de cinco años otorgada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Las calificadoras detallan que los recursos obtenidos se destinarán a usos corporativos generales, lo que incluye necesidades de liquidez, refinanciamiento de pasivos y operación cotidiana, en un contexto marcado por una deuda financiera superior a los 100,000 millones de dólares y una producción de crudo en torno a 1.64 millones de barriles diarios, uno de los niveles más bajos en cuatro décadas. Al mismo tiempo, la empresa arrastra impagos significativos con proveedores y contratistas, lo que ha tensado la cadena de suministro y la actividad de servicios petroleros.
Este nuevo bloque de deuda se estructura en tres bonos con diferentes plazos, todos en pesos, con intereses pagaderos cada 28 días o de forma semestral, bajo esquemas de tasa variable referenciada a la TIIE, tasa fija nominal y tasa fija real. Los certificados serán quirografarios, es decir, no contarán con una garantía específica sobre activos de Pemex, lo que enfatiza la importancia de la percepción de respaldo del Gobierno federal en la evaluación de riesgo de los inversionistas.
La colocación será intermediada por un sindicato de casas de bolsa y grupos financieros que incluye a Banorte, BBVA, Monex, Santander, Scotiabank y Ve por Más, entre otros, lo que confirma el interés del sistema financiero mexicano en distribuir la emisión entre inversionistas institucionales locales.
Las agencias han reiterado que la calificación de Pemex está fuertemente ligada al apoyo recurrente del Gobierno de México, vía aportaciones de capital, apoyos fiscales, emisiones precapitalizadas y esquemas especiales para manejo de deuda. En paralelo, el gobierno de Claudia Sheinbaum impulsa un plan de rescate financiero de alrededor de 50,000 millones de dólares, que combina recompras de bonos, nuevas líneas de financiamiento y contratos mixtos, con la meta política de que la petrolera pueda atender sus obligaciones financieras con menor dependencia fiscal hacia 2027.








