Impactos por contaminación, emisiones y abandono de pozos elevan la deuda ambiental de Pemex a niveles históricos.
La discusión sobre la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) ha estado marcada por sus adeudos financieros y presiones operativas. Sin embargo, también tiene una deuda ambiental estimada en más de 532 mil millones de dólares.
El informe La deuda ambiental de Pemex, elaborado por la especialista Diana Papoulias y presentado junto con organizaciones civiles y académicas, señala que los impactos de la industria petrolera en México se han acumulado durante más de un siglo, afectando suelos, cuerpos de agua y ecosistemas en gran parte del territorio nacional.
El costo de contaminar: más de medio billón de dólares
El cálculo incluye dos componentes principales:
- 350 mil millones de dólares para remediación de pasivos ambientales y desmantelamiento de infraestructura
- 192 mil millones de dólares por compensación de emisiones contaminantes y daño climático
En conjunto, esta cifra coloca a la petrolera como uno de los principales focos de contaminación en el país, con efectos que se extienden más allá de eventos visibles como derrames.
“La escala de la explotación petrolera y la falta de regulación efectiva han convertido a esta industria en uno de los principales contaminantes de México”, señaló Papoulias durante la presentación del estudio.
Infraestructura masiva, impactos acumulativos
El documento detalla la magnitud de la infraestructura operada por Pemex:
- Más de 200 plataformas marinas
- Alrededor de 2 mil pozos en el mar
- 20 mil pozos terrestres, de los cuales solo 7 mil siguen activos
- 70 mil kilómetros de ductos
- Complejos petroquímicos, refinerías y terminales
Esta red, concentrada principalmente en el Golfo de México, ha generado impactos acumulativos en ecosistemas clave, muchos de los cuales siguen sin remediación.
Uno de los problemas más graves es el abandono de pozos. Según el informe, muchos no han sido sellados correctamente, lo que provoca emisiones de metano y filtraciones de hidrocarburos hacia acuíferos subterráneos.
El análisis identifica dos causas estructurales detrás de la deuda ambiental:
- Escala histórica de explotación petrolera
- Supervisión ambiental insuficiente
Además, se advierte sobre la falta de control en el manejo de residuos. En 2017, por ejemplo, el 75% de los desechos petroleros eran lodos aceitosos, altamente contaminantes.
Las organizaciones que respaldan el informe señalaron que al menos 300 sitios contaminados permanecen sin atención, lo que refleja rezagos en las políticas de remediación.
El informe también plantea rutas de acción para la petrolera mexicana:
- Identificar con precisión las fuentes de contaminación
- Mejorar la supervisión de residuos
- Invertir en remediación ambiental
- Fortalecer la regulación y monitoreo
Especialistas advierten que sin estas medidas, la deuda ambiental seguirá creciendo, incluso si se logra contener la deuda financiera.







