México busca con EU y Canadá monitorear el acero y evitar prácticas desleales en la región.
La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) propuso al gobierno de Estados Unidos la creación de un Mecanismo de Coordinación del Acero de América del Norte, con el objetivo de fortalecer la supervisión del comercio siderúrgico en la región.
La iniciativa fue planteada mediante una carta dirigida a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), en la que se sugiere integrar este esquema dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Un esquema para monitorear y coordinar
De acuerdo con la propuesta, el mecanismo permitiría el monitoreo conjunto de los flujos comerciales de acero, así como la aplicación coordinada de medidas contra prácticas como la elusión de aranceles y el transbordo.
Además, busca alinear posiciones entre los países de la región en foros internacionales como el Foro Global sobre el Exceso de Capacidad de Acero (GFSEC).
La Canacero planteó que este sistema opere a través de un grupo de trabajo permanente —bilateral o trilateral— que facilite el intercambio de información en tiempo real y la coordinación de políticas.
Respuesta regional ante distorsiones globales
El organismo sostuvo que el T-MEC es el marco adecuado para abordar preocupaciones compartidas sin recurrir a medidas unilaterales que puedan escalar tensiones comerciales.
“Este es el marco adecuado, basado en un tratado, para abordar las preocupaciones compartidas”, señaló la Canacero, al insistir en que México debe ser considerado un aliado estratégico y no parte del problema.
En este sentido, cuestionó que Estados Unidos incluya a México en investigaciones relacionadas con exceso de capacidad, una problemática que, a su juicio, responde principalmente a prácticas de economías no de mercado como China.
Reglas de origen, clave del debate
Uno de los puntos centrales de la propuesta es reforzar el cumplimiento de las reglas de origen del T-MEC y los mecanismos de cooperación aduanera ya existentes.
La Canacero subrayó que, si la preocupación estadounidense radica en el ingreso indirecto de acero chino vía México, la solución debe centrarse en mejorar la verificación del origen de los productos, no en imponer restricciones generalizadas.
Como parte de esta estrategia, también se propuso ampliar la cooperación en el marco del Capítulo 7 del tratado, incorporando protocolos conjuntos de verificación.
Blockchain y trazabilidad del acero
La industria mexicana también planteó el uso de herramientas tecnológicas para fortalecer la supervisión del comercio. En particular, destacó el desarrollo de un sistema de trazabilidad basado en blockchain, que podría implementarse como proyecto piloto conjunto con autoridades estadounidenses.
Este mecanismo permitiría rastrear el origen del acero en tiempo real, reduciendo riesgos de triangulación o prácticas desleales.
La Canacero enfatizó que México es el único gran productor de acero con el que Estados Unidos mantiene un superávit comercial, estimado en 2.5 millones de toneladas métricas y 4,400 millones de dólares.
Este dato, argumentó, refuerza la necesidad de una estrategia regional coordinada que fortalezca la competitividad de América del Norte frente a otros mercados.







