En medio de tensiones geopolíticas y cambios en el comercio global, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) planteó que México debe aprovechar la revisión del T-MEC para impulsar una agenda estratégica que fortalezca la integración regional y la competitividad de América del Norte.
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) abre una ventana estratégica para redefinir el papel de México en la economía global. De acuerdo con el IMCO, el país debe dejar atrás una postura defensiva centrada en eliminar aranceles y avanzar hacia una agenda de liderazgo regional.
Actualmente, México mantiene condiciones relativamente favorables. En 2025, sus exportaciones enfrentaron una tasa arancelaria promedio de 3.7% en Estados Unidos, por debajo de la Unión Europea (5.6%). Sin embargo, este margen competitivo podría erosionarse ante el avance tecnológico y comercial de otras regiones.
Del comercio tradicional a la economía del futuro
El IMCO advierte que el T-MEC debe evolucionar para incorporar sectores estratégicos como semiconductores, inteligencia artificial y minerales críticos, fundamentales en la disputa global por el liderazgo tecnológico.
La recomendación central es clara: modernizar el tratado para incluir disposiciones sobre resiliencia de cadenas de suministro y transformación digital. Esto implica no solo facilitar el comercio, sino también construir capacidades regionales en industrias clave.
Cuatro pilares para la competitividad
El organismo propone una estrategia basada en cuatro ejes:
1. Implementación efectiva del T-MEC
Persisten rezagos en sectores como agricultura y medidas sanitarias. Por ejemplo, el Comité Agropecuario solo ha tenido una reunión formal desde 2021, pese a las constantes disputas comerciales.
2. Integración comercial más profunda
El IMCO señala la necesidad de digitalizar aduanas, reducir burocracia y modernizar infraestructura fronteriza, además de coordinar acciones contra prácticas desleales como el dumping en sectores como acero y aluminio.
3. Agenda tecnológica regional
La inteligencia artificial y los semiconductores deben convertirse en ejes de cooperación trilateral. Esto incluye inversión en centros de datos, desarrollo de talento y reglas claras para el flujo de datos.
4. Seguridad económica y cadenas resilientes
El acceso a minerales críticos y la protección de infraestructura estratégica son clave. La región debe reducir su dependencia de Asia y fortalecer su producción interna.
Riesgos estructurales para México
A pesar de su posición estratégica, México enfrenta vulnerabilidades importantes. Alrededor del 85% de sus exportaciones automotrices se dirigen a Estados Unidos, lo que evidencia una alta dependencia.
Además, persisten obstáculos regulatorios, falta de interoperabilidad en sistemas aduaneros y retrasos en certificaciones, lo que encarece el comercio y limita la competitividad.
El IMCO enfatiza que el verdadero desafío no es solo eliminar barreras comerciales, sino construir una región más integrada, innovadora y resiliente, y que las cadenas de suministro se reconfiguran y las potencias compiten por el control tecnológico, por lo que América del Norte debe actuar como bloque.







