Pemex y JICA implementan control avanzado en calentadores de Cadereyta para mejorar eficiencia energética, reducir emisiones y modernizar la refinería, clave para el suministro de combustibles en México.
Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) desarrollan un proyecto de eficiencia energética y mejora ambiental en la Refinería de Cadereyta, en Nuevo León, uno de los complejos clave del Sistema Nacional de Refinación. El programa se centra en la implementación de un sistema de control avanzado de procesos (APC) en los calentadores a fuego directo de la planta de destilación primaria y al vacío Combinada 1, con el objetivo de optimizar la combustión, reducir consumos de energía y disminuir emisiones de gases de efecto invernadero.
La iniciativa busca fortalecer el desempeño del Sistema de Control Distribuido (DCS) de la refinería, ajustando en tiempo real variables como temperatura, flujo y relación aire–combustible. En términos técnicos, estos esquemas permiten operar los calentadores más cerca de su punto óptimo, con menores excesos de aire y mayor estabilidad, lo que se traduce en menor uso de combustible y menos emisiones por barril procesado.
Cadereyta ha sido objeto de creciente escrutinio ambiental. De acuerdo con datos del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire, citados por medios especializados, la refinería aporta alrededor de 8% de las partículas PM10, 6.4% de las PM2.5 y cerca de 2.8% de los óxidos de nitrógeno emitidos por la industria en la zona metropolitana de Monterrey. En 2023 procesó aproximadamente 118,700 barriles diarios, equivalentes a alrededor de 15% de la carga total del sistema nacional de refinación, aunque todavía por debajo de los niveles superiores a 200 mil barriles por día que alcanzaba a mediados de la década de 2000.
Para Pemex, el proyecto con JICA se enmarca en una agenda más amplia de sostenibilidad, que incluye reducción de emisiones, modernización de equipos críticos y aprovechamiento más eficiente de combustibles propios. Japón, a través de agencias como JICA, JBIC y otras instituciones, ha participado históricamente en proyectos de eficiencia energética e infraestructura en México, aportando financiamiento concesional, transferencia tecnológica y experiencia en control avanzado de procesos y manejo de combustibles.
En este contexto, el sistema de control avanzado en Cadereyta se perfila como una pieza relevante dentro de los esfuerzos de Pemex por mejorar la operación de sus refinerías, elevar la calidad de los combustibles producidos y reducir la intensidad de emisiones por unidad de producto, alineando la operación del complejo con estándares ambientales más estrictos a nivel nacional e internacional.











