El crecimiento de parques industriales, centros de datos y manufactura avanzada en México plantea ampliar la infraestructura eléctrica.
La expansión de la capacidad manufacturera en México está trasladando uno de sus principales desafíos hacia la infraestructura eléctrica. Este tema es crucial, pues según cifras de Teseo Data Lab entre 2026 y 2028 México podría pasar de 477 a 610 parques industriales.
La incorporación de nuevas plantas, parques industriales, líneas de producción y centros de datos no solamente requiere mayor generación, sino redes, subestaciones y transformadores capaces de entregar energía de manera continua a operaciones cada vez más intensivas en electricidad.
Datos de la empresa de consultoría mexicana especializada en inteligencia de datos, econometría avanzada e Inteligencia Artificial (IA) también la superficie industrial crecería de 85 a 118 millones de metros cuadrados. Por si esto fuera poco también la inversión extranjera directa podría aumentar de 41 mil a 49 mil millones de dólares.
¿Qué industrias en México necesitan el sustento del sistema eléctrico?
Cada instalación que entra en operación agrega nuevas cargas al sistema eléctrico. El efecto puede ser mayor en corredores donde hay actividades como automotriz, autopartes, electrónica, metalmecánica, logística, manufactura avanzada y centros de datos, debido a la concentración de procesos que requieren suministro estable para mantener equipos y líneas en funcionamiento.
La expansión manufacturera también está modificando los factores considerados para instalar nuevas operaciones. Además de disponibilidad de tierra industrial, carreteras, ferrocarril, mano de obra y cercanía con proveedores, las compañías requieren evaluar si existe capacidad eléctrica suficiente para soportar sus procesos productivos.
La disponibilidad de energía toma gran peso conforme las fábricas incorporan automatización, robótica y sistemas digitales, equipos eléctricos y procesos con mayores requerimientos de potencia.
A ello se suma el crecimiento de centros de datos, cuya demanda puede concentrar cargas importantes en determinadas regiones. Esto plantea dos necesidades simultáneas para los corredores industriales mexicanos: incorporar infraestructura para atender nuevas cargas y conservar la confiabilidad de los equipos que actualmente sostienen el suministro eléctrico.

¿Cómo afectan las fallas de suministro eléctrico a una industria?
Una falla de suministro eléctrico se traduce en líneas detenidas, pérdida de horas productivas, modificaciones en programas de fabricación y afectaciones en entregas. El problema aumenta cuando se trata de transformadores de gran capacidad, cuya reparación o sustitución puede requerir tiempo y recursos.
Ante este panorama es crucial mantener un monitoreo continuo para obtener información sobre la condición real del transformador y actuar antes de que una anomalía se convierta en una falla crítica.
Esta necesidad llevó a algunas industrias a implementar esquemas predictivos similares a los que se usan en otras áreas. Tal es el caso del monitoreo en línea que no solo conoce las condiciones del activo durante revisiones programadas, sino que mantiene un historial de comportamiento e identifica tendencias para programar inspecciones previas a una falla.
Estas necesidades imponen dos requerimientos cruciales para los corredores industriales mexicanos, el primer es incorporar infraestructura para atender nuevas cargas y al mismo tiempo, conservar la confiabilidad de los equipos que actualmente sostienen el suministro eléctrico.









