La iniciativa privada puso en operación 20 parques industriales con inversiones superiores a 700 mdd y capacidad para 240 empresas.
México suma 20 nuevos parques industriales en medio de la competencia por atraer inversiones y aprovechar la relocalización de cadenas productivas hacia Norteamérica, esto también es parte del Plan México, que contempla entre sus objetivos el desarrollo de 100 nuevos parques industriales.
De acuerdo con información proporcionada por la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), los nuevos complejos representan inversiones superiores a 700 millones de dólares y fueron desarrollados por 15 firmas inmobiliarias.
Los proyectos están distribuidos en 10 entidades del país y, cuando alcancen su máxima capacidad, tendrán espacio para recibir a más de 240 empresas de diferentes sectores.
“Un parque industrial no se considera en operación hasta que tiene al menos una empresa instalada y funcionando”, explicó Claudia Esteves, directora general de AMPIP, según la información proporcionada para esta nota.
Esto significa que los desarrollos contabilizados no son únicamente proyectos anunciados o complejos en construcción, sino espacios que ya cuentan con actividad empresarial.
AMPIP reporta una red de 477 parques industriales en operación en México. Información publicada previamente por la asociación señala que estos espacios tienen presencia en 28 entidades y albergan a más de 4 mil empresas.
Más de 700 millones de dólares detrás de los proyectos
Según AMPIP, son los desarrolladores quienes analizan la demanda de empresas nacionales e internacionales, seleccionan ubicaciones, adquieren terrenos y realizan las inversiones necesarias para desarrollar los complejos.
El sector público, por su parte, interviene como facilitador a través de infraestructura, servicios y condiciones regulatorias para la instalación de empresas.
Este modelo cobra especial importancia ante el fenómeno del nearshoring, es decir, la relocalización de operaciones productivas hacia mercados más cercanos a los principales consumidores.
Entre las industrias que están impulsando la demanda de espacios aparecen la automotriz, electrónica, logística y manufactura ligera.
Norte, Bajío y Centro concentran la expansión
El nuevo mapa industrial mantiene una fuerte concentración en las regiones Norte, Bajío y Centro del país.
Entre las entidades con presencia destacada aparecen Nuevo León, Chihuahua, Jalisco y Querétaro, zonas que cuentan con cadenas de proveeduría, infraestructura logística y disponibilidad de personal especializado.
La tendencia coincide con la distribución general de los parques industriales de México.
Datos de AMPIP muestran que Nuevo León concentra 18% de sus parques en operación; Chihuahua, 9.7%; Jalisco, 6.5%, y Querétaro, 5.5%.
La frontera norte mantiene una ventaja adicional: su cercanía con Estados Unidos, principal socio comercial de México.
El gran reto está en el Sur y Sureste
La expansión también expone uno de los principales desafíos de la estrategia industrial mexicana: llevar una mayor proporción de las inversiones hacia el Sur y Sureste.
Aunque existe interés por desarrollar nuevos polos productivos, la región enfrenta obstáculos relacionados con disponibilidad de energía, agua, infraestructura de transporte y capital humano especializado.
El desafío cobra relevancia porque la expansión industrial genera nuevas necesidades de servicios.
AMPIP ha advertido que los parques actualmente en construcción requerirán miles de megawatts adicionales de capacidad eléctrica durante los próximos años.
Para que México aproveche la relocalización de cadenas productivas y distribuya sus beneficios entre más regiones, será necesario garantizar electricidad, agua, conectividad logística y talento en los lugares donde las empresas decidan instalar sus operaciones.










