Las exportaciones crecieron 40.38% anual en agosto; manufacturas no automotrices y equipo de cómputo lideraron el avance.
Las exportaciones de mercancías de México crecieron 40.38% anual durante agosto de 2026, con cifras originales, una moderación frente al avance de 43.74% observado en julio, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La Balanza Comercial de Mercancías de México, muestra que el crecimiento de julio había sido el mayor desde abril y mayo de 2021, meses marcados por el rebote estadístico posterior al desplome económico provocado por la pandemia de Covid-19.
El motor durante agosto volvió a estar fuera del sector petrolero: las exportaciones no petroleras aumentaron 41.68% anual, mientras que las petroleras cayeron 2.79%, después de cuatro meses consecutivos de crecimiento.
Manufacturas no automotrices toman la delantera
Dentro de las exportaciones no petroleras, las manufacturas crecieron 42.57% anual. El mayor impulso provino de las manufacturas distintas al sector automotriz, que avanzaron 63.20%, después del 64.89% registrado un mes antes.
El contraste se encuentra en la industria automotriz. Sus exportaciones disminuyeron 2.21% anual, la primera contracción desde mayo. Los envíos automotrices hacia Estados Unidos bajaron 1% anual, mientras los dirigidos al resto del mundo retrocedieron 7.8%.
Entre enero y agosto, las exportaciones totales acumularon un crecimiento de 29.34%, frente al 27.68% acumulado hasta julio. Se trata del mayor crecimiento para un periodo equivalente desde 2010, cuando avanzaron 35.56%.
Las exportaciones manufactureras no automotrices explicaron 69.22% de las exportaciones totales en los primeros ocho meses, frente a 61.75% del mismo periodo de 2025.
Equipo de cómputo impulsa el nuevo mapa exportador
Parte importante del crecimiento manufacturero está relacionada con el auge de las exportaciones de equipo de cómputo y servidores ante la demanda generada por centros de datos e infraestructura para inteligencia artificial en Estados Unidos.
Análisis publicados durante 2026 han documentado que México funciona principalmente como plataforma de integración y ensamble: importa procesadores, memorias y otros componentes de alto valor, principalmente desde Asia, para posteriormente exportar equipos terminados hacia Estados Unidos.
S&P Global reportó que las exportaciones mexicanas de equipo informático destinado a centros de datos alcanzaron 82,900 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, un incremento anual de 172.1%; 93.9% tuvo como destino Estados Unidos.
Este fenómeno ayuda a explicar también el comportamiento de las compras al exterior.
Importaciones de insumos crecen 41.90%
Las importaciones mexicanas aumentaron 34.24% anual en agosto, por debajo del crecimiento de 45.03% registrado en julio.
Las importaciones de bienes de consumo crecieron 8.87% y las de capital avanzaron 6.88%. En cambio, las compras de bienes intermedios aumentaron 41.90%, aunque se desaceleraron desde 56.33% en julio.
Entre enero y agosto, las importaciones totales acumularon un crecimiento de 26.75%. Los bienes intermedios aumentaron 32.65% y representaron 80.43% de todas las importaciones.
El fuerte peso de estos insumos es consistente con el modelo de ensamble de equipo tecnológico: componentes fabricados en economías como Taiwán, China, Malasia, Corea del Sur, Vietnam y Tailandia llegan a México para su integración final. Un análisis de la cadena de cómputo publicado en julio encontró que partes, procesadores y memorias concentran 91.2% del valor de los insumos importados por esta industria.
México alcanza superávit de 9,860 millones de dólares
El resultado combinado de exportaciones e importaciones dejó entre enero y agosto un superávit comercial acumulado de 9,860.32 millones de dólares, frente al déficit de 913.47 millones observado durante el mismo periodo de 2025.
El saldo positivo es el mayor para los primeros ocho meses de un año desde 2020, cuando México registró un superávit de 14,200.83 millones de dólares en un contexto extraordinario marcado por el desplome de las importaciones durante la pandemia.
La balanza petrolera acumuló un déficit de 22,330.13 millones de dólares, mientras la no petrolera alcanzó un superávit récord de 32,190.45 millones.










