El gobierno de México reactivó el diálogo con Estados Unidos para abordar temas clave como los aranceles vigentes, el futuro del T-MEC y la integración de cadenas de suministro en la región.
El gobierno de México reiteró su rechazo a los aranceles impuestos por Estados Unidos y dejó claro que su prioridad es garantizar la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Tras una reunión con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que ya se presentó la postura mexicana y ahora corresponde escuchar la respuesta del gobierno estadounidense.
“Nosotros ya dijimos que queremos que no haya aranceles, que tengamos que el tratado salga adelante”, subrayó.
Diálogo directo con Estados Unidos
El funcionario detalló que autoridades estadounidenses visitarán México para sostener reuniones de alto nivel, incluida una posible visita a Palacio Nacional para presentar su postura directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Ebrard calificó este gesto como relevante, al señalar que no es común que representantes estadounidenses acudan a exponer su posición directamente ante el Ejecutivo mexicano.
Aranceles y sectores afectados
Uno de los temas centrales de la conversación será el impacto de los aranceles vigentes, particularmente los relacionados con la Sección 232, así como las cuotas impuestas a productos agrícolas como el tomate.
El titular de Economía enfatizó que México insistirá en los efectos negativos que estas medidas han tenido en distintos sectores productivos, por lo que el tema será nuevamente planteado en las reuniones programadas.
Empresas buscan incidir en negociaciones
Además del diálogo gubernamental, se impulsa la participación del sector privado. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha sostenido reuniones en Washington para coordinar una estrategia conjunta con autoridades mexicanas.
Ebrard explicó que se está promoviendo un mayor activismo de empresas mexicanas en Estados Unidos, con el objetivo de visibilizar inversiones y fortalecer su presencia en ese país.
También se prevé facilitar encuentros entre empresas y funcionarios estadounidenses, dependiendo de la disponibilidad de tiempo en la agenda bilateral.
Cadenas de suministro, prioridad compartida
Otro eje de la negociación es el fortalecimiento de las cadenas de suministro en América del Norte, con el objetivo de reducir la dependencia de importaciones provenientes de Asia.
Este tema, según el secretario, ya había sido abordado previamente y se mantiene como una prioridad estratégica para ambos países, en un contexto global marcado por tensiones comerciales y reconfiguración de mercados.









