Activistas advierten que tras el derrame de hidrocarburos, la contaminación persiste y exigen que Pemex cubra los daños ambientales y sociales, además de que crecen cuestionamientos por impactos y desinformación.
El reconocimiento de Petróleos Mexicanos (Pemex) sobre el origen del derrame en el Golfo de México, ha intensificado las exigencias para que la empresa estatal asuma las consecuencias bajo el principio de que “el que contamina debe pagar”, así lo indicó el coordinador de la organización Conexiones Climáticas, Pablo Montaño.
En entrevista en Radio Fórmula, Montaño afirmó que, aunque Pemex “reconoció dato por dato” lo señalado por la organización, la contaminación no está resuelta. Advirtió que los impactos ambientales podrían prolongarse durante semanas e incluso años, debido a la naturaleza del derrame de hidrocarburos.
De acuerdo con el especialista, el daño no se limita al momento del derrame. “El impacto de este estilo puede perdurar por años”, señaló, al tiempo que insistió en la necesidad de monitorear la salud de los ecosistemas del Golfo de México.
Además, destacó que aún no se cuenta con información completa sobre el alcance de los daños, especialmente en las costas de Tabasco y Veracruz. Entre las principales preocupaciones se encuentran las afectaciones a comunidades pesqueras, para las cuales se han mencionado apoyos por 30 millones de pesos, aunque sin detalles suficientes para evaluar su pertinencia.
Señalamientos por desinformación
Uno de los puntos más graves, según Montaño, es la cadena de desinformación en torno al derrame. Afirmó que incluso la presidenta Claudia Sheinbaum habría recibido información incorrecta en un inicio, lo que derivó en información pública basada en datos equivocados.
En un primer momento, Pemex atribuyó el derrame a fenómenos naturales como chapopoteras o a la actividad de embarcaciones, versiones que fueron desmentidas por la organización civil desde finales de marzo.
Pemex reconoce fuga y toma medidas internas
Fue hasta este jueves cuando Pemex admitió que el derrame, reportado desde inicios de febrero de 2026, se originó por una fuga en uno de sus ductos en el complejo Cantarell.
El director general de la empresa, Víctor Rodríguez Padilla, informó que tres funcionarios serán separados de sus cargos mientras se desarrollan las investigaciones.
No obstante, el reconocimiento tardío ha generado cuestionamientos sobre la transparencia y la capacidad de respuesta de la empresa ante emergencias ambientales.
Investigación en curso
El gobierno federal ha conformado un grupo interdisciplinario integrado por el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) y expertos de la UNAM para determinar el alcance del derrame.
Mientras tanto, organizaciones como Conexiones Climáticas aseguran que seguirán vigilando el proceso y exigiendo claridad en la información.
“El que contamina debe pagar”, reiteró Montaño, enfatizando que la responsabilidad no solo implica reconocer el origen del derrame, sino también resarcir los daños ambientales y sociales.









