Mientras Pemex destacó cinco trimestres de estabilidad en la producción de crudo, jubilados denunciaron recortes de hasta 48% en sus pensiones.
La inauguración del Congreso Mexicano del Petróleo (CMP) 2026 inició con un mensaje centrado en el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos (Pemex) y el papel estratégico de la ingeniería en el desarrollo del país. Sin embargo, fuera del recinto, jubilados y pensionados de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) encabezaron una protesta para denunciar afectaciones a sus ingresos tras una reciente reforma constitucional.
Durante la ceremonia inaugural, el director general de Pemex, Juan Carlos Carpio Fragoso, afirmó que la empresa mantiene una producción estable de petróleo durante cinco trimestres consecutivos, resultado que atribuyó al desempeño de campos estratégicos y al trabajo técnico de miles de especialistas.
En el marco de este evento realizado en Veracruz se dieron cita autoridades, especialistas y representantes de la industria energética. Ante funcionarios federales, representantes del sector energético y académicos, el directivo destacó que la industria petrolera enfrenta nuevos desafíos operativos y geológicos que requieren innovación, conocimiento técnico y una visión de largo plazo.
Bajo el lema “Ingeniería por México”, el Congreso busca compartir experiencias, avances tecnológicos y soluciones que fortalezcan la capacidad productiva del sector energético nacional.
Carpio sostuvo que la exploración seguirá siendo una actividad fundamental para garantizar el desarrollo futuro de la industria y reiteró que Pemex mantiene el compromiso de contribuir a la soberanía energética del país mediante el suministro de crudo para el sistema nacional de refinación.
Asimismo, reconoció el trabajo de técnicos, ingenieros y trabajadores petroleros, a quienes atribuyó buena parte de los avances operativos registrados por la empresa productiva del Estado.
La otra cara del Congreso: jubilados salen a protestar
Mientras dentro del World Trade Center de Veracruz se discutía el futuro de la industria petrolera, en el exterior decenas de jubilados de Pemex y CFE realizaron una manifestación para denunciar afectaciones económicas derivadas de la reforma al artículo 127 de la Constitución.
Los inconformes llegaron desde ciudades como Poza Rica, Coatzacoalcos, Minatitlán y Tuxpan para exigir una revisión de la medida aprobada por la Cámara de Diputados el pasado 25 de marzo.
De acuerdo con los manifestantes, la reforma establece nuevos límites a las pensiones y jubilaciones de exfuncionarios y personal de confianza de organismos públicos, entre ellos Pemex y CFE.
Los jubilados aseguran que la aplicación de la norma ha generado reducciones importantes en sus ingresos mensuales, con casos que, según denunciaron, alcanzan disminuciones cercanas al 48%.
Los manifestantes sostienen que las pensiones afectadas fueron obtenidas tras décadas de trabajo especializado dentro de las empresas productivas del Estado.
Además de la reducción en sus ingresos, advirtieron que la medida compromete el pago de créditos hipotecarios, préstamos y gastos médicos, especialmente entre adultos mayores que dependen de seguros privados de salud.
También alertaron sobre posibles impactos económicos en las regiones petroleras, ya que una disminución en el poder adquisitivo de miles de jubilados podría afectar al comercio y los servicios locales.
El arranque del Congreso Mexicano del Petróleo dejó una imagen contrastante: por un lado, una industria que apuesta por la innovación, la exploración y la estabilidad productiva para fortalecer la soberanía energética; por otro, un grupo de extrabajadores que reclama certidumbre jurídica y respeto a derechos adquiridos.
La coincidencia de ambos mensajes refleja algunos de los desafíos que enfrenta el sector energético mexicano: mantener la operación y modernización de sus empresas estratégicas sin dejar de atender las demandas sociales de quienes formaron parte de ellas durante décadas.









