FOTON invertirá 40 mdd en una planta en Tlajomulco que arrancará en enero de 2026, producirá pickups Tunland y vehículos de última milla dentro de un plan de 1,200 mdp.
Mientras México endurece el tono frente a importaciones asiáticas sin tratado comercial, una automotriz china está optando por la vía opuesta: fabricar más aquí para depender menos de la aduana. FOTON México anunció la construcción de su tercera planta de manufactura en el país, ubicada en Tlajomulco, Jalisco, con una inversión cercana a los 40 millones de dólares y arranque de operaciones programado para enero de 2026.
La nueva instalación forma parte de un plan más amplio de 1,200 millones de pesos que la marca destinará en 2026 para reforzar su presencia industrial entre sus tres plantas: Lagos de Moreno, Nuevo León y ahora Tlajomulco. Según detalló José Francisco Chávez, director general de FOTON México, el objetivo es elevar la integración nacional de sus unidades al rango de 60 a 70 por ciento, reduciendo la dependencia de componentes importados y mejorando la elegibilidad de sus vehículos frente a nuevas reglas de contenido regional y posibles ajustes arancelarios.
En su primera etapa, la planta de Tlajomulco se enfocará en la producción de pick-ups Tunland, uno de los modelos clave de la marca para el mercado mexicano y latinoamericano. Fuentes del sector apuntan a una capacidad inicial de alrededor de 1,000 vehículos en su primer año de operación, con espacio para escalar hacia camiones ligeros de última milla y versiones eléctricas conforme madure la demanda de flotillas más limpias en ciudades y corredores logísticos.
El movimiento tiene una lógica industrial clara. Por un lado, la nueva planta se ubica relativamente cerca de los puertos de Lázaro Cárdenas y Manzanillo, lo que facilita la llegada de ciertos componentes críticos desde Asia. Por otro, ancla la producción en una región con tradición automotriz y acceso a talento técnico, conectada al corredor del Bajío y a rutas hacia el centro y norte del país. La estrategia mezcla pragmatismo logístico con una lectura precisa del contexto comercial: producir en México se está convirtiendo en el mejor seguro contra un entorno global más proteccionista.
La apuesta de FOTON también toca dos tendencias clave que están redefiniendo el transporte en México: la profesionalización de la última milla y el avance paulatino de la electromovilidad. El portafolio que la marca ha presentado en foros como Expo Transporte ANPACT incluye desde camiones ligeros y medianos hasta unidades eléctricas para reparto urbano. Tener una planta capaz de ensamblar pickups y, potencialmente, vehículos de reparto eléctricos en territorio mexicano abre la puerta a respuestas más rápidas ante cambios regulatorios en ciudades y grandes corporativos que exigen flotillas con menor huella ambiental.
Para Jalisco, la noticia consolida un papel que ha venido construyendo silenciosamente: el de plataforma automotriz complementaria a los polos tradicionales del Bajío y el norte. La entidad no solo alberga armadoras y proveedores; ahora suma una planta de una marca que, a diferencia de otros gigantes globales, está en plena fase de expansión en México y puede usar el estado como base para atender mercados nacionales y latinoamericanos.
En el plano local, la instalación generará empleos directos y una demanda adicional de servicios de estampado, plásticos, metalmecánica ligera, logística, mantenimiento industrial y soluciones de TI para la gestión de planta. Si la estrategia de incrementar integración nacional avanza como FOTON ha prometido, proveedores regionales podrían acceder a contratos que hoy se encuentran concentrados en importaciones. El reto, como siempre en automotriz, será cumplir con estándares de calidad, plazos y certificaciones.
El anuncio también reacomoda la conversación sobre inversión china en México. Mientras el Congreso discute aranceles más agresivos para determinados productos asiáticos, FOTON envía un mensaje muy concreto: la ruta no es cruzar más contenedores, sino fabricar más vehículos con sello Hecho en México, aprovechar el T-MEC y construir una narrativa distinta ante gobiernos y clientes corporativos norteamericanos. En ese sentido, Tlajomulco no es solo un municipio con una planta más; es una pieza estratégica en la forma en que capital chino se está reconfigurando para operar dentro de las reglas del nearshoring.
Si el arranque de enero de 2026 se cumple en tiempo y forma, FOTON habrá demostrado que puede responder rápidamente al entorno regulatorio y al mismo tiempo reforzar su oferta para un mercado donde pymes, grandes flotilleros y plataformas de comercio electrónico buscan opciones competitivas para operar su logística. Lo que hoy suena a anuncio industrial puede convertirse, en pocos años, en uno de los casos más interesantes de cómo una marca china usó a México como plataforma para jugar en la cancha del T-MEC.








