La Presidencia habló de 300 mil barriles/día en Dos Bocas; datos recientes muestran altibajos y caída mensual. ¿Alcanzará para reducir importaciones de gasolinas y diésel en 2026?
La refinería Olmeca (Dos Bocas) volvió al centro del debate con una afirmación contundente desde Palacio: “300 mil barriles diarios”. La cifra, pronunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum esta semana, sugiere que la planta alcanzó su “máximo” y opera “muy, muy bien”. Sin embargo, los datos públicos pintan un cuadro más complejo. Reportes de finales de noviembre mostraron que en octubre la producción de petrolíferos de Dos Bocas cayó respecto a septiembre y que su aportación al total nacional rondó el 18%, con 185.9 mil barriles diarios elaborados en el mes, lejos de la narrativa de 280–300 mil barriles sostenidos. En meses previos también se registraron disminuciones marcadas, como las caídas de agosto en gasolinas y diésel.
El contraste no es menor. Si la refinería hubiera alcanzado 300 mil barriles/día de procesamiento de crudo de manera estable, cabría esperar aumentos consistentes en la producción de gasolinas y diésel. Pero la mix de octubre mostró otra cosa: crecimiento del combustóleo y descenso de gasolinas, de acuerdo con análisis sectoriales basados en cifras oficiales, lo que sugiere cuellos de hidrotratamiento, hidrodesulfuración o paros en unidades secundarias. Para la balanza de combustibles, producir más residuales y menos destilados medios y ligeros equivale a seguir importando gran parte del consumo, con la factura externa asociada.
La pregunta clave para 2026 es cuánta demanda de gasolinas y diésel desplazará efectivamente Dos Bocas en un año calendario completo. Datos recientes indican que Pemex siguió recurriendo de forma relevante a importaciones de petrolíferos durante 2025, con picos de gasolina importada por encima de 350 mil barriles/día a mitad de año y cifras de octubre que confirman un flujo externo alto. Aun si la refinería logra puntas de 270–300 mil barriles de proceso, su contribución a la autosuficiencia dependerá de mantener altas tasas de utilización en hidrotratadoras, catalíticos y coquización, no solo en destilación primaria.
El mercado ha visto esta película: una cosa es cargar crudo; otra, convertirlo en los productos que más se consumen. Durante 2025, la producción de petrolíferos del sistema subió, pero con intermitencias y mezcla menos favorable en algunos meses. Análisis de medios económicos y especializados subrayan que en octubre Pemex exportó más crudo, refinó más en varias plantas del SNR, pero produjo menos petróleo a nivel E&P, usando inventarios para cumplir metas. Aun con ese ajuste fino, la balanza cerrará el año con déficit, lo que anticipa que 2026 seguirá dependiendo de importaciones, especialmente si Dos Bocas no estabiliza rendimientos de gasolinas y diésel y si el resto del SNR no sostiene utilización por encima del 60%.
¿Qué significaría un 300 mil “de verdad” para 2026? Un abatimiento sustantivo de importaciones requeriría que Dos Bocas promedie rendimientos de gasolinas + diésel consistentes con su diseño y que opere sin paros prolongados en secundarias. Además, Deer Park tendría que mantener su aporte —vía PMI— en niveles altos y el SNR nacional sostener la recuperación en Salina Cruz, Cadereyta, Madero y Salamanca, mitigando los altibajos de Tula y Minatitlán. Si eso ocurre, la factura de importación podría bajar; si no, el gap lo cubrirán nuevamente las compras externas, en un contexto de precios y logística global aún volátil.
Por ahora, la evidencia dura de noviembre-diciembre es que la refinería tiene picos y valles operativos. La Presidencia puede hablar de 300 mil y no faltar del todo a la verdad en términos de capacidad de proceso alcanzada alguna jornada; pero la contabilidad de la balanza exige promedios sostenidos y productos útiles en el mix. Si en el primer semestre de 2026 la gasolina importada sigue por arriba de 300–350 mil barriles/día, sabremos que la promesa aún no aterriza en la aduana. La prueba no está en la cifra del atril, sino en el volumen mensual que deja de cruzar la frontera.








