Sheinbaum defiende los estímulos fiscales a combustibles; Profeco advierte sobre gasolineras que venden Premium a más de 30 pesos.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la aplicación de estímulos fiscales a los combustibles como una medida para mantener bajo control los precios de la gasolina regular y el diésel, mientras que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) anunció que colocará advertencias en estaciones de servicio que comercialicen gasolina Premium a precios elevados.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria sostuvo que la política de estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) ha sido fundamental para evitar que los aumentos internacionales de los combustibles se trasladen al precio de las mercancías.
Sheinbaum calificó esta medida como «importantísima» y señaló que México ha optado por utilizar herramientas fiscales para amortiguar los efectos del contexto internacional.
¿Cómo funcionan los estímulos del IEPS a la gasolina?
El IEPS es un impuesto federal que se aplica, entre otros productos, a las gasolinas y al diésel. Mediante estímulos fiscales, el gobierno puede reducir temporalmente la carga de este gravamen para contener parte de las presiones sobre el precio final.
Los porcentajes de apoyo no son necesariamente iguales para todos los combustibles y pueden cambiar conforme a las disposiciones publicadas por la Secretaría de Hacienda.
Por ejemplo, para el periodo del 12 al 18 de septiembre de 2026, Hacienda estableció estímulos de 51.43% para la gasolina de menos de 91 octanos, 45.69% para la de mayor octanaje y 100% para el diésel. Estas cifras corresponden exclusivamente a esa semana y no representan los porcentajes vigentes al momento de la conferencia.
La estrategia gubernamental también incluye acuerdos voluntarios con empresas gasolineras y medidas relacionadas con logística, distribución y comercialización.
En agosto de 2026, el gobierno federal y representantes del sector renovaron por seis meses el acuerdo para mantener la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro y el diésel por debajo de 27 pesos, con condiciones particulares para las zonas fronterizas.
Profeco detecta gasolina Premium por encima de 30 pesos
En la misma conferencia, el procurador federal del Consumidor, Iván Escalante, cuestionó los precios de la gasolina Premium en determinadas estaciones de servicio.
De acuerdo con la información presentada, algunas gasolineras venden este combustible por encima de 30 pesos por litro, pese a adquirirlo a un precio ligeramente superior a 25 pesos.
Escalante señaló que esta diferencia permite márgenes de ganancia superiores a 5 pesos por litro en los establecimientos identificados.
La dependencia considera que esos niveles de comercialización ameritan advertencias a los consumidores, especialmente cuando existen estaciones con precios menores.
Sin embargo, el margen señalado por Profeco no debe confundirse automáticamente con la utilidad neta de las gasolineras, pues la información proporcionada no desglosa todos sus costos operativos.
Tampoco se difundieron en el material consultado los nombres, ubicaciones o el número total de estaciones señaladas durante esta conferencia.
Colocarán mantas para advertir a los consumidores
Ante estos casos, el titular de Profeco anunció que se colocarán mantas afuera de las estaciones con precios considerados excesivos, con el propósito de alertar a los automovilistas y recomendarles que eviten comprar combustible en esos establecimientos.
La medida busca hacer visibles las diferencias de precios y permitir que los consumidores comparen opciones antes de cargar gasolina.
Profeco ya cuenta con mecanismos de vigilancia y difusión de precios. En septiembre reportó que, con datos al 27 de agosto, el precio promedio nacional de la gasolina regular era de 23.68 pesos por litro, mientras que el diésel se ubicaba en 27.01 pesos.
Esas cifras son referencias históricas y no deben interpretarse como los precios actuales ni como promedios de gasolina Premium.
Sheinbaum vincula combustibles con el costo de las mercancías
La presidenta también destacó el efecto que, desde la perspectiva del gobierno, tiene la estabilidad de los combustibles sobre otros precios de la economía.
El diésel es un insumo relevante para el transporte de mercancías, por lo que sus variaciones pueden incidir en los costos de distribución. La gasolina, por su parte, representa un gasto cotidiano para numerosos hogares y actividades económicas.
Sheinbaum sostuvo que los estímulos han contribuido a evitar incrementos generalizados, aunque la información presentada no incluye una estimación cuantitativa de cuánto se ha contenido la inflación gracias a esta política.











