Estas acciones buscan consolidar la posición competitiva del país frente a las revisiones del TMEC y las políticas arancelarias de Estados Unidos.
La Secretaría de Economía (SE) presentó este lunes tres metodologías unificadas para medir, verificar y certificar el contenido nacional en las compras, contrataciones e inversiones del sector energético mexicano, en cumplimiento con el artículo 74 de las leyes energéticas correspondientes, promulgadas el 18 de marzo de 2025. Este contenido pretende subir el requerimiento del 35% al 40% de contenido nacional y que la inversión energética de 152 mil millones de dólares se quede en el país.
Al respecto, Alberto Uribe, director general de Contenido Nacional y Fomento al Sector Energético, aseguró que el objetivo principal de esta estrategia es que los proyectos de energía dejen más valor en el país.
“Con estas tres metodologías, la Secretaría de Economía podrá medir, verificar, cuánto de lo que se compra, se contrata en el sector energético es mexicano y realizado por mano de obra nacional, El propósito es que los proyectos de energía dejen inversiones en el país, la oportunidades para las empresa, los trabajadores y las regiones en México”, expresó Uribe.
Contenido nacional está sujeto a revisión técnica
Durante la conferencia de prensa se destacó que los resultados ya se reflejan en las cifras. Entre octubre de 2024 y octubre de 2026, la Dirección General de Contenido Nacional y Fomento al Sector Energético emitió 320 opiniones técnicas que respaldan proyectos a 30 años por un valor de 152 mil 024 millones de dólares, de los cuales 60 mil 811 millones corresponden a contenido nacional. Eso equivale a un nivel de contenido nacional del 40%, por encima del mínimo del 35% fijado en la normativa.
“En el Plan México establece el contenido nacional y la parte eléctrica y aquí es en donde estamos estableciendo estas tres metodologías que nos van a permitir empezar a construir toda la metodología de contenido nacional de diferentes sectores, por supuesto nos pone a la vanguardia en materia de normatividad, no solamente por lo avanzado de las metodologías, sino porque también generamos algunos incentivos que terminan siendo trascendentales para acreditar contenido nacional en cosas que tiene que ver como fortalecer grupos vulnerables, igualdad de género, la inclusión, la contratación de jóvenes, el desarrollo de personas y proveedores de MiPymes, la proveeduría local, así como el cuidado del medio ambiente y contribuir con la justicia energética”, indicó Uribe.

SE avanza para digitalizar trámites y crear el Gran Registro de Proveedores Nacionales
Asimismo, la dependencia anunció que realizó una ingeniería en materia de gestión de trámites para que se pueda llevar por medios electrónicos y se reduzca el uso de papel. Se indicó que el siguiente paso es trabajar en el fortalecimiento del catálogo de bienes y servicios y en el Gran Registro de Proveedores Nacionales de las tres industrias en donde se trabaja de la mano de Pemex.
“Si vamos a Tabasco, detectamos cuáles son las empresas que están trabajando directamente como proveedores y también determinar cómo podríamos hacer que pequeñas empresas se puedan hacer grandes proveedores en materia de contenido nacional, porque es evidente que todo este gran plan, de Hecho en México, nos va a permitir elevar en estas cifras que les acabo de dar”, agregó Uribe.
Por su parte, Marcelo Ebrard, secretario de Economía, destacó el impacto de la certificación en la decisión de invertir.
“Si tú sabes que las autoridades van a estar monitoreando y siguiendo tu contenido nacional y tú quieres invertir en México, pues lo que vas a hacer es efectivamente realizar esas inversiones para cumplir con ese contenido”, expresó Ebrard.
La estrategia no solo apunta a elevar el porcentaje, sino a hacerlo verificable. Por lo que se ejecutaron 31 procedimientos de verificación de gasto, comprobando más de 223 millones de dólares, y se promovió la colaboración con la Asociación Mexicana de Hidrocarburos (AMEXHI), Petróleos Mexicanos (Pemex), empresas internacionales e instituciones académicas como la UNAM, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) y el Instituto Politecnico Nacional (IPN) para acreditar contenido nacional mediante proyectos de transferencia tecnológica e investigación.










