La entidad atraviesa por una difícil situación, pues se encuentra en una zona estratégica cerca de la Refinería de Salamanca y una red de ductos de Pemex.
Guanajuato se ubicó como la segunda entidad con más tomas clandestinas a nivel nacional durante el primer semestre de 2026, según registros oficiales de Petróleos Mexicanos (Pemex) se encontraron 470 perforaciones, solo por detrás de Hidalgo, que concentró mil 474.
Pénjamo encabezó los registros municipales con 172 tomas clandestinas. Le siguieron Villagrán, con 61; Cortazar, con 46; Apaseo el Grande, con 36, y Apaseo el Alto, con 33. En Salamanca, donde se encuentra la Refinería de Salamanca, fueron localizadas 21 perforaciones durante el semestre.
La relevancia de la entidad no se limita a las cifras de Pemex. El departamento del Tesoro de Estados Unidos identificó en Guanajuato una disputa entre grupos del crimen organizado por el control del negocio de los hidrocarburos.
¿Hay disputa por el combustible en Guanajuato?
En diciembre de 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) señaló al Cártel de Santa Rosa de Lima y a su fundador, José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, y señaló al robo de combustible como la principal fuente de ingresos de esa organización.
El departamento del Tesoro sostuvo que este grupo obtenía la mayor parte de sus recursos ilícitos del robo de petróleo y combustible en Guanajuato y señaló una confrontación con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por el control de ese mercado.
El expediente situó esa disputa en una zona estratégica por la infraestructura energética que atraviesa el estado, donde se encuentran la Refinería de Salamanca y una red de ductos de Pemex, de acuerdo con una análisis publicado por un diario de circulación nacional.
Pemex no ha identificado a los responsables
Es importante precisar los alcances de ese señalamiento. La OFAC no atribuyó al CSRL ni al CJNG todas las tomas clandestinas detectadas por Pemex, ni identificó una extracción específica dentro de la refinería.
Los registros de perforaciones y los expedientes de las organizaciones criminales corresponden a fuentes distintas, sin que las autoridades establecieran una conexión directa entre ambos.











