Sheinbaum aseguró que el Paquete Económico mantendrá incentivos a combustibles si sube el petróleo para contener los precios de gasolina y diésel y evitar gasolinazos.
La presidenta Claudia Sheinbaum puso sobre la mesa dos compromisos que impactan directamente en el bolsillo de los mexicanos para 2027: no crear nuevos impuestos para la población y evitar gasolinazos.
Al abordar el Paquete Económico 2027, la mandataria aseguró que su administración mantendrá, de ser necesario, los incentivos fiscales para contener los precios de las gasolinas y el diésel ante eventuales incrementos en las cotizaciones internacionales del petróleo.
“No hay nuevos impuestos para la gente, no hay gasolinazos”, afirmó Sheinbaum.
La estrategia forma parte de un paquete económico con el que Hacienda pretende elevar los ingresos públicos sin recurrir a una reforma fiscal de gran calado.
¿Cómo evitará el Gobierno un gasolinazo?
Sheinbaum señaló que el Gobierno federal recurrirá a los mecanismos fiscales disponibles en caso de que el comportamiento del petróleo genere presiones sobre los combustibles.
La intención, de acuerdo con lo expuesto por la mandataria, es mantener los incentivos necesarios para evitar que esas variaciones se traduzcan directamente en incrementos para los consumidores de gasolina y diésel.
El tema de los combustibles también aparece en otra de las apuestas fiscales del Gobierno para 2027: mejorar la trazabilidad del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a gasolina y diésel.
Sheinbaum había adelantado que la medida busca seguir el pago del impuesto desde la importación hasta la distribución y venta final del combustible para combatir la evasión asociada al denominado huachicol fiscal.
La presidenta ha enfatizado que este mecanismo no constituye un nuevo impuesto, sino una herramienta para verificar el cumplimiento de uno que ya existe.
No habrá nuevos impuestos, pero Gobierno quiere recaudar más
La ausencia de nuevos gravámenes no significa que Hacienda espere recaudar lo mismo. El Paquete Económico 2027 proyecta ingresos tributarios por alrededor de 6.2 billones de pesos, un incremento de 5.9% frente al cierre estimado para 2026.
Los ingresos tributarios alcanzarían el equivalente a 15.9% del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con las previsiones hacendarias.
La estrategia se concentra en combatir la evasión fiscal, ampliar la base de contribuyentes, facilitar el cumplimiento de obligaciones y realizar ajustes al marco tributario.
Sheinbaum ya había adelantado el 7 de septiembre que una de las prioridades sería combatir las operaciones realizadas mediante facturas falsas para evitar el pago de IVA y otros impuestos.
“Pero no ha habido un aumento de impuestos como tal, ni va a haber”, aseguró entonces la presidenta.
Hacienda pone la mira en evasión y huachicol fiscal
El Gobierno pretende aumentar la recaudación atacando prácticas de evasión y elusión, entre ellas las operaciones con factureras y las irregularidades relacionadas con la importación y comercialización de combustibles.
La trazabilidad del IEPS busca precisamente cerrar espacios al llamado huachicol fiscal, mediante un mayor seguimiento de las contribuciones que deben pagarse por gasolina y diésel.
Además, el paquete contempla modificaciones al Impuesto sobre la Renta (ISR) orientadas, según Hacienda, a fortalecer la equidad tributaria y reducir mecanismos utilizados para la evasión.
Por ello, la promesa gubernamental tiene un matiz: no se proponen nuevos impuestos para 2027, pero sí cambios fiscales y una estrategia más agresiva de recaudación y fiscalización.
El petróleo, otra variable para 2027
La capacidad del Gobierno para contener el precio de los combustibles también dependerá del comportamiento internacional del petróleo.
Los Criterios Generales de Política Económica 2027 contemplan un precio de referencia de la mezcla mexicana de 61.8 dólares por barril, mientras que la plataforma de producción petrolera prevista se ubica en 1.8 millones de barriles diarios.
Ante posibles movimientos del mercado energético internacional, Sheinbaum sostiene que su administración mantendrá los mecanismos necesarios para evitar que un aumento del petróleo se traduzca automáticamente en un incremento abrupto de los combustibles.











