Pemex descarta bajas masivas y recortes salariales, pero reconoce una reducción de 0.21% en su plantilla durante 2026.
Petróleos Mexicanos (Pemex) rechazó que esté preparando despidos masivos o una reducción generalizada de los tabuladores salariales de sus trabajadores. Sin embargo, reconoció que lleva a cabo una reestructuración organizacional que incluye la eliminación de funciones duplicadas, puestos y niveles jerárquicos que considera innecesarios.
En un comunicado oficial difundido el 22 de octubre de 2026, la petrolera precisó que estas medidas han significado una reducción de 0.21% de su plantilla laboral durante el año. La empresa sostiene que el proceso busca mejorar su eficiencia operativa sin afectar sus capacidades técnicas.
¿Por qué Pemex está reduciendo su plantilla laboral?
De acuerdo con la compañía, la reorganización forma parte de sus procesos permanentes de evaluación del desempeño y fortalecimiento institucional.
El objetivo es identificar áreas en las que existen actividades repetidas, estructuras administrativas que pueden simplificarse y puestos que, según su diagnóstico, ya no resultan necesarios para la operación.
Pemex aseguró que la reestructuración busca optimizar recursos y fortalecer su funcionamiento, sin comprometer las actividades técnicas y operativas de la empresa pública del Estado.
Aunque confirmó el ajuste de 0.21%, no detalló en su comunicado el número exacto de trabajadores que han salido, las áreas afectadas ni el ahorro económico esperado.
La petrolera tampoco precisó si habrá nuevas modificaciones en su estructura durante los meses restantes de 2026.
¿Qué pasará con los trabajadores de Pemex?
Uno de los principales puntos de preocupación es el impacto que los ajustes organizacionales pueden tener sobre los empleados.
Pemex afirmó que los procedimientos se realizan con respeto a los derechos laborales y que, cuando corresponde, se cubren las indemnizaciones y prestaciones establecidas.
No obstante, la reorganización ocurre después de que trabajadores de confianza denunciaron despidos y cambios en sus niveles salariales.
De acuerdo con una investigación publicada por Expansión el 21 de octubre, la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP) reportó 11 bajas en Reynosa, Tamaulipas, ocurridas el 5 de octubre.
La organización también señaló que algunos trabajadores han recibido notificaciones sobre reducciones en el nivel de sus plazas, lo que podría afectar sus ingresos.
Estas denuncias contrastan con la postura oficial de Pemex, que niega una reducción general de los tabuladores salariales. Sin embargo, una modificación individual del nivel de una plaza no equivale necesariamente a cambiar el tabulador salarial general, por lo que ambos señalamientos requieren distinguirse.
¿Pemex reducirá los salarios de sus trabajadores?
La petrolera descartó expresamente las versiones sobre una reducción de sus tabuladores salariales.
Además, el pasado 4 de septiembre anunció un acuerdo con el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) para la revisión salarial 2026-2027.
El convenio establece un incremento de 4% al salario ordinario y 2% en prestaciones, con efectos a partir del 1 de agosto de 2026.
También contempla un ajuste adicional de 5% al salario tabulado a partir de enero de 2027, cuyos efectos sobre otros conceptos de pago representan, según Pemex, un incremento promedio adicional de 1.5%.
El acuerdo sindical constituye un antecedente relevante frente a las versiones sobre posibles reducciones salariales, aunque no resuelve por sí mismo las denuncias individuales sobre cambios de nivel de plaza.
La reestructura ocurre en medio de retos financieros
Los ajustes laborales se producen mientras Pemex enfrenta presiones financieras y operativas.
Entre los desafíos señalados en la información difundida sobre la empresa se encuentran las obligaciones con proveedores y contratistas, el pago de pensiones, los servicios médicos para sus trabajadores y las necesidades de inversión en exploración, producción y refinación.
En este contexto, la reorganización administrativa plantea preguntas sobre el equilibrio entre reducir costos y conservar personal especializado para mantener las operaciones.
Por ahora, Pemex sostiene que los cambios buscan fortalecer su estructura institucional y reconoce la importancia de sus trabajadores para el futuro de la compañía.
La principal interrogante sigue siendo cuántas personas resultarán afectadas y en qué áreas, información que no aparece desglosada en el comunicado del 22 de octubre.
La empresa ha descartado los despidos masivos, pero el alcance concreto de su reestructura laboral todavía requiere mayor transparencia.










