México busca aprovechar la inteligencia artificial para elevar la productividad, fortalecer a las empresas y desarrollar talento especializado.
El Plan México de Inteligencia Artificial (IA) busca que el país desarrolle capacidades propias para crear, adaptar y operar sistemas basados en esta tecnología. La apuesta del gobierno pretende reducir la dependencia de proveedores tecnológicos extranjeros y avanzar hacia una mayor soberanía tecnológica.
Para Andrés Ponce de León, CEO de Entropía AI, la estrategia representa un avance, aunque advierte que su alcance todavía es limitado frente a la velocidad con la que evoluciona la IA.
“Creo que es un buen inicio, pero es un plan fundamentalmente centrado en lo que el gobierno quiere hacer. Y en ese sentido, creo que deja de lado un poco al sector privado”, comenta a Industry & Energy Magazine.
Ponce de León señala que un plan nacional no puede concentrarse únicamente en las capacidades gubernamentales cuando gran parte de la actividad económica ocurre en el sector privado.
Actualmente, la estrategia de México contempla inversión en infraestructura de cómputo, capacitación y herramientas destinadas a resolver problemas concretos de la administración pública.
En el país, la IA se aplica en ámbitos como la optimización de procesos internos, aduanas y formación pública. Sin embargo, Ponce de León recalca que, además de estos usos y de incorporar al sector privado, es necesario aprovechar los modelos de IA para potenciar la economía.
México se posiciona como un país estratégico en la cadena tecnológica regional gracias al desarrollo de infraestructura digital, la relocalización de cadenas de suministro y la llegada de inversiones para nuevos centros de datos. Sin embargo, uno de los desafíos es extender la adopción de IA en los procesos productivos.
Empresas como Bimbo, Cemex y Banorte han incorporado inteligencia artificial en diferentes procesos y servicios. Para Ponce de León, el siguiente paso consiste en identificar las áreas en las que México puede generar ventajas propias.
Ponce de León indica que México tiene dos retos: construir un ecosistema empresarial capaz de aprovechar la revolución de la IA e identificar nichos estratégicos en los que México pueda competir internacionalmente.

Una herramienta para potenciar a las pymes
Las pequeñas y medianas empresas también pueden beneficiarse de la adopción de inteligencia artificial al acceder a herramientas que anteriormente estaban reservadas para organizaciones con mayores recursos.
La automatización de actividades administrativas, el análisis de información, la atención a clientes y la generación de contenidos son algunas de las áreas en las que estas tecnologías pueden reducir tiempos y facilitar procesos.
En los últimos años, la inteligencia artificial pasa de ser principalmente una herramienta de análisis de datos a incorporar sistemas generativos capaces de crear texto, imágenes y código, además de ejecutar tareas cada vez más complejas.
La decisión que marcará el rumbo
Ponce de León identifica dos grandes transformaciones: una mayor autonomía de los sistemas y su creciente capacidad para contribuir al descubrimiento científico. Señala que la IA ya no se limita a responder preguntas, sino que puede ejecutar tareas y procesos, lo que genera efectos en el trabajo y nuevos desafíos en áreas como la ciberseguridad.
“La IA está resolviendo algunos de los problemas más importantes de la humanidad, sobre todo matemáticos, científicos”, afirma.
Al mismo tiempo, recalca que la inteligencia artificial no necesariamente elimina empleos, sino que transforma la manera en la que se realizan determinadas tareas.
Desde su perspectiva, uno de los principales desafíos consiste en incorporar la tecnología sin perder el componente humano.
La adopción de inteligencia artificial también transforma las habilidades que demanda el mercado laboral, por lo que la formación de talento adquiere mayor relevancia.
Ponce de León considera necesario modificar el sistema educativo para que, independientemente del área de estudio, las personas puedan incorporar herramientas de IA y potenciar sus conocimientos, incluso cuando su formación no esté enfocada en nuevas tecnologías.











