La electrificación masiva exigiría más capacidad eléctrica y almacenamiento; México aún importa buena parte de esta tecnología.
La red eléctrica de México todavía no está preparada para soportar una electrificación masiva del transporte, además enfrenta el desafío de desarrollar sistemas de almacenamiento capaces de acompañar el crecimiento de las energías renovables.
Jorge Gabriel Vázquez Arenas, integrante de la Red Mexicana de Almacenamiento de Energía y vocero de Intersolar México 2026, advierte que un incremento considerable de vehículos eléctricos conectados simultáneamente representaría una presión adicional a una infraestructura que enfrenta dificultades de suministro en algunas regiones.
“Todavía la red no está preparada para lo que es la electrificación masiva del transporte”, destaca el especialista en entrevista con Industry & Energy Magazine.
Vázquez Arenas indica que si un tercio del transporte privado estuviera electrificado se requeriría ampliar las fuentes de generación y la infraestructura necesaria para responder al aumento de la demanda.
El crecimiento de fuentes renovables hace necesario desarrollar capacidad para almacenar la energía y utilizarla cuando las condiciones de generación cambian.
“Al ser intermitentes, necesitan forzosamente almacenadores de energía que apuntalen esa intermitencia”, explica Vázquez Arenas.
El almacenamiento permite conservar parte de la electricidad generada para aprovecharla posteriormente, lo cual adquiere mayor relevancia conforme aumenta la participación de las renovables en el sistema.
México y su dependencia de la importación
Buena parte de la tecnología de almacenamiento utilizada actualmente en el país es importada. La Red Mexicana de Almacenamiento de Energía reúne, según Vázquez Arenas, a más de 195 integrantes de distintas instituciones y tiene presencia en 21 estados del país, donde ya existe conocimiento técnico para evaluar, mantener, integrar y desarrollar sistemas de baterías.
El especialista asegura que también existen empresas interesadas en fabricar paquetes de baterías en territorio mexicano. Sin embargo, hasta ahora no se han registrado grandes avances para fabricar integralmente baterías de ion-litio en el país.
México cuenta con capacidades para procesar materiales hasta la electrónica de potencia, integración de paquetes y sistemas de gestión de baterías o BMS (Battery Management System).
El reto de fabricar baterías en México
Vázquez Arenas considera que para convertir ese conocimiento en una industria nacional se necesita una mayor coordinación entre gobierno, universidades e iniciativa privada.
Desde su perspectiva, es necesario identificar a los especialistas y establecer una ruta tecnológica que determine qué corresponde desarrollar a las universidades, qué inversiones puede realizar la industria y qué condiciones debe generar el gobierno.
“Sí hay una gran masa crítica para proporcionar este asesoramiento e incluso para hacer toda la construcción de la batería en México”, Jorge Gabriel Vázquez Arenas, integrante de la Red Mexicana de Almacenamiento de Energía.
El especialista destaca que el país cuenta con recursos humanos e infraestructura que podrían contribuir al desarrollo tecnológico, pero señaló la necesidad de avanzar en permisos, inversión y vinculación institucional.
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