Defensa, Marina y Seguridad entrarían al análisis de la inversión extranjera en energía, semiconductores, IA, datos y otros sectores.
México prepara un nuevo filtro para vigilar la inversión extranjera a sectores considerados estratégicos para la seguridad nacional, justo cuando el país se acerca a una nueva ronda de negociaciones con Estados Unidos por la revisión del T-MEC.
La presidenta Claudia Sheinbaum envió al Senado una iniciativa para reformar la Ley de Inversión Extranjera que ampliaría las facultades de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras (CNIE).
La propuesta establece que, por razones de seguridad nacional, determinadas inversiones requerirán una resolución favorable de la Comisión cuando busquen alcanzar, directa o indirectamente, una participación mayor a 49% del capital social de una empresa mexicana.
El nuevo escrutinio alcanzaría actividades estratégicas y estaría sujeto a las condiciones y umbrales establecidos en la propia reforma.
Energía, datos, minería e IA entran en el radar
Incluye infraestructura física o virtual relacionada con energía, transporte, sanidad, comunicaciones, minería, tratamiento y almacenamiento de datos, sistemas digitales, industria aeroespacial y defensa.
El filtro también abarcaría tecnologías críticas y productos de doble uso.
Aquí aparecen sectores que están definiendo la competencia económica global: inteligencia artificial, robótica, semiconductores, ciberseguridad, almacenamiento de energía, tecnologías cuánticas y nucleares, nanotecnología y biotecnología.
La iniciativa contempla además insumos fundamentales, particularmente energía y materias primas; seguridad alimentaria y acceso a información sensible, incluidos datos personales.
La Comisión podría determinar que una operación es viable, imponer condiciones o medidas para mitigar riesgos o impedirla cuando considere que existe una amenaza para la seguridad nacional.
Defensa y Marina entrarían a revisar inversiones
La reforma propone incorporar a las secretarías de Defensa Nacional, Marina y Seguridad y Protección Ciudadana a la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras.
Además, cuando se analicen asuntos de seguridad nacional, participarían como invitados permanentes, con voz pero sin voto, autoridades como la Fiscalía General de la República, el Centro Nacional de Inteligencia, el SAT y la Unidad de Inteligencia Financiera.
El objetivo planteado por el Ejecutivo es incorporar una evaluación especializada de riesgos y amenazas, además de los criterios económicos que tradicionalmente han formado parte del análisis de inversiones.
El cambio llega en plena revisión del T-MEC
México y Estados Unidos celebrarán en Washington durante septiembre de 2026 su cuarta ronda bilateral vinculada con la revisión conjunta del T-MEC.
En julio, después de la tercera ronda, ambos gobiernos informaron oficialmente que uno de los asuntos discutidos fue precisamente la seguridad económica.
México y Estados Unidos también coincidieron en la necesidad de fortalecer la manufactura norteamericana, reforzar las cadenas regionales de suministro y enfrentar lo que calificaron como aprovechamiento indebido por parte de países que no forman parte del tratado.
El nuevo filtro mexicano para determinadas inversiones extranjeras aparece así en un momento en que Norteamérica discute no sólo aranceles y comercio, sino también quién participa en sus cadenas productivas estratégicas.
Nuevas inversiones pierden fuerza
La discusión ocurre además cuando las cifras de inversión ofrecen una señal que merece atención.
Los datos de Banco de México muestran que durante el segundo trimestre de 2026 las nuevas inversiones de extranjeros en México fueron de aproximadamente 654 millones de dólares.
Aunque la inversión extranjera total mantiene montos elevados, su composición muestra un fuerte peso de la reinversión de utilidades de empresas que ya operan en México.
Esto hace especialmente sensible cualquier cambio regulatorio: México busca proteger actividades estratégicas por razones de seguridad nacional al mismo tiempo que compite por atraer nuevo capital productivo.
La iniciativa no representa una prohibición general al capital extranjero ni significa que todas las inversiones en los sectores señalados serán rechazadas.
Lo que plantea es crear un procedimiento específico para analizar determinadas adquisiciones desde la óptica de la seguridad nacional y, en su caso, autorizarlas, condicionarlas o impedirlas.
El proyecto todavía está sujeto al proceso legislativo, mientras el Senado no lo apruebe y concluya el procedimiento correspondiente, las condiciones vigentes para la inversión extranjera no cambian.
La discusión que comienza en el Congreso será clave: México deberá equilibrar dos objetivos que pueden entrar en tensión, proteger sectores estratégicos y mantener certidumbre suficiente para atraer nuevas inversiones.
Y lo hará mientras se aproxima una nueva negociación con Washington que podría redefinir las reglas económicas de Norteamérica.










