Moody’s redujo la calificación de CFE a Baa3 tras rebajar la nota soberana de México. La agencia ve apoyo “muy fuerte” del gobierno, pero advierte riesgos financieros y energéticos.
Moody’s Ratings rebajó la calificación senior no garantizada en moneda extranjera de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de Baa2 a Baa3, decisión que se produjo después de que la agencia redujera también la nota crediticia del Gobierno de México.
La calificadora afirmó además la evaluación crediticia base (BCA) de la empresa estatal en ba3 y modificó la perspectiva de negativa a estable.
Según Moody’s, la reducción en la nota de CFE responde directamente al ajuste en la calificación soberana mexicana, debido a la estrecha relación financiera y operativa entre la empresa eléctrica y el gobierno federal.
“La rebaja de la calificación de CFE a Baa3 sigue la rebaja de la calificación del Gobierno de México, como su proveedor de apoyo”, señaló la agencia.
La calificadora explicó que la nota de CFE se deriva de su metodología para emisores relacionados con gobiernos, en la que considera tres elementos principales: la calificación soberana de México, la expectativa de apoyo gubernamental y la alta dependencia financiera entre ambas partes.
Moody’s indicó que existe una expectativa de apoyo implícito “muy fuerte” por parte del gobierno mexicano en caso de estrés financiero.
Esa relación permitió que la calificación final de CFE se ubicara tres escalones por encima de su perfil crediticio independiente, reflejado en su evaluación base de ba3.
Riesgos energéticos y cambiarios presionan a CFE
Aunque la agencia reconoció fortalezas estructurales de la empresa, también identificó diversos riesgos que limitan su perfil financiero.
Entre ellos destacan:
- La alta exposición a la volatilidad de precios del gas natural.
- El riesgo cambiario.
- La incertidumbre geopolítica global.
- La dependencia parcial de coberturas energéticas.
Moody’s señaló que, si bien CFE mantiene estrategias de cobertura sobre parte de sus compras de combustible, sus flujos de efectivo no están completamente protegidos frente a escenarios prolongados de volatilidad energética o disrupciones en el suministro.
La agencia también advirtió sobre el impacto que podría tener el programa de inversión de la empresa, estimado en alrededor de 30 mil millones de dólares hacia 2030.
Ese plan contempla riesgos de ejecución y será financiado mediante distintas fuentes e instrumentos financieros, lo que podría incrementar moderadamente el endeudamiento de la compañía.
¿Qué podría mejorar o empeorar la nota?
Moody’s explicó que cualquier mejora en la calificación de CFE dependerá primero de una mejora en la nota soberana de México.
Además, la evaluación crediticia base podría fortalecerse si la empresa logra mantener indicadores financieros sólidos, entre ellos:
- Flujo de efectivo respecto a deuda superior a 8%.
- Cobertura de intereses superior a 2.5 veces.
- Menores riesgos de ejecución en su programa de inversión.
Por el contrario, las calificaciones podrían deteriorarse si México enfrenta una nueva rebaja soberana o si disminuye la percepción de respaldo gubernamental hacia la empresa.
También existiría presión negativa si:
- El apalancamiento aumenta significativamente.
- Se debilita la generación de flujo de efectivo.
- La liquidez de la empresa se deteriora.
Moody’s advirtió que métricas crediticias débiles durante un periodo prolongado podrían afectar aún más la evaluación de CFE.
Pese a los riesgos financieros, Moody’s reconoció la posición estratégica de la Comisión Federal de Electricidad dentro del sistema energético nacional.
La empresa es la principal eléctrica de México y la más grande de América Latina por capacidad instalada. Además, mantiene control exclusivo sobre la transmisión y distribución eléctrica en el país.








