Industria automotriz pide separar política del T-MEC y respalda medidas al sector acerero.
El presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Rogelio Garza Garza, afirmó que el sector se encuentra listo para la revisión oficial del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya fase formal iniciaría el próximo 25 de mayo.
En entrevista radiofónica, el representante del sector destacó que la industria ha trabajado de manera coordinada con la Secretaría de Economía, en preparación para este proceso, el cual forma parte de los mecanismos de evaluación periódica del acuerdo comercial.
Garza Garza subrayó la importancia de que las negociaciones comerciales se mantengan al margen de tensiones políticas. Esto, en referencia a cuestionamientos sobre si temas como solicitudes judiciales desde Estados Unidos contra funcionarios mexicanos podrían incidir en la revisión del tratado.
“Yo esperaría que no se contamine el tema político con el tema económico. Y en el tema económico vamos avanzando”, señaló.
El posicionamiento del sector busca garantizar certidumbre para la industria automotriz, una de las principales beneficiarias del T-MEC y clave en la relación comercial de América del Norte.
Aranceles al acero: impacto positivo, pero desigual
El líder de la AMIA también destacó como “muy buenas noticias” las medidas recientes relacionadas con el sector acerero, entre ellas la reducción temporal de aranceles al acero y aluminio, así como programas para fortalecer las compras nacionales.
Explicó que el acero y el aluminio son insumos fundamentales para la fabricación de vehículos y autopartes, por lo que cualquier ajuste en su costo impacta directamente en la competitividad del sector.
No obstante, advirtió que los efectos de estas medidas no serán homogéneos.
“Es una medida que sin duda hay que analizarla bien… no tiene el mismo impacto para todas las empresas, pero es positiva”, puntualizó.
Beneficios para la competitividad del sector
La reducción en el porcentaje de aranceles representa un alivio para las empresas que dependen de insumos metálicos en sus procesos productivos, especialmente aquellas vinculadas a la fabricación de vehículos pesados y autopartes.
Sin embargo, Garza Garza recordó que no todos los productos dentro del T-MEC están completamente libres de aranceles, particularmente en sectores como acero, aluminio, cobre y tractocamiones, donde aún existen condiciones específicas.
Además, mencionó que Estados Unidos ha establecido nuevos requisitos para que empresas mexicanas puedan acceder a reducciones de hasta 50% en aranceles en exportaciones vinculadas a la industria automotriz pesada.
Respecto al calendario, la AMIA prevé que el proceso de revisión del T-MEC no concluya en julio. Si bien se espera un anuncio relevante en ese mes sobre la mayoría de los avances, algunos temas podrían extenderse más allá.
El organismo reiteró su disposición al diálogo y su compromiso con el fortalecimiento del sector automotriz en el marco del acuerdo comercial.







