Fabricantes de automóviles han advertido al gobierno de Donald Trump sobre el impacto que tendría debilitar o eliminar el T-MEC en el mercado automotriz de Estados Unidos.
Fabricantes de automóviles extranjeros han advertido al gobierno de Donald Trump que podrían retirar sus modelos más económicos del mercado estadounidense si el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no se renueva o pierde efectividad.
De acuerdo con información de Reuters, las armadoras han comunicado a asesores económicos que la continuidad del acuerdo comercial es clave para mantener la producción y venta de vehículos asequibles en Estados Unidos.
Riesgo para autos económicos
Según el reporte, los fabricantes advierten que sin un marco comercial estable o sin una reducción significativa de aranceles, sería inviable producir autos baratos para el mercado estadounidense.
Esto se debe a la fuerte integración de las cadenas de suministro en Norteamérica, donde piezas y vehículos cruzan múltiples veces las fronteras entre México, Estados Unidos y Canadá.
Presión por aranceles
El conflicto se intensifica tras la decisión de la administración de Trump de imponer aranceles del 25% a las exportaciones de automóviles provenientes de México y Canadá, pese a que el T-MEC establece condiciones de libre comercio en este sector.
Estas medidas han generado presión en la industria automotriz, que depende de costos competitivos para ofrecer vehículos de bajo precio.
T-MEC, clave para la industria
Las armadoras han insistido en que el T-MEC es fundamental para la estabilidad del sector, por lo que han solicitado su renovación en condiciones favorables.
El acuerdo, que será revisado este año, es considerado un pilar para la producción automotriz en Norteamérica, al facilitar el flujo de bienes y reducir costos.
Tensiones comerciales complican negociación
México y Canadá han visto la renegociación del tratado como una oportunidad para aliviar los aranceles impuestos por Estados Unidos, que han afectado no solo a la industria automotriz, sino a otras áreas de la economía regional.
Sin embargo, las tensiones entre Estados Unidos y Canadá han complicado el calendario de negociaciones, que deben concluir antes del 1 de julio.
Incertidumbre en el sector
El futuro del T-MEC se ha convertido en un factor de incertidumbre para la industria automotriz, que enfrenta el riesgo de mayores costos, menor competitividad y posibles cambios en la oferta de vehículos en el mercado estadounidense.
De no alcanzarse un acuerdo, los consumidores podrían ver una reducción en la disponibilidad de autos accesibles, mientras las empresas ajustan sus estrategias ante un entorno comercial más restrictivo.







