Ucrania acusó a Rusia de lanzar el ataque más potente del año contra su infraestructura energética en pleno invierno.
El gobierno de Ucrania acusó este martes a Rusia de haber lanzado el ataque más potente en lo que va del año contra sus instalaciones energéticas, una ofensiva que dejó a cientos de miles de personas sin calefacción en medio de temperaturas extremas.
De acuerdo con agencias internacionales, los ataques se produjeron horas antes de la llegada a Kiev del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien condenó la ofensiva rusa durante un discurso ante el Parlamento ucraniano.
“Ataques rusos como los de anoche no demuestran seriedad respecto a la paz”, afirmó Rutte.
Explosiones nocturnas y ciudades sin calefacción
Periodistas de la Agencia France-Presse (AFP) reportaron que explosiones sacudieron durante toda la noche la capital ucraniana, mientras que más de mil edificios quedaron sin calefacción, con temperaturas que descendieron por debajo de los -20 grados Celsius.
El ataque golpeó un sistema energético ya debilitado por casi cuatro años de conflicto armado, en uno de los inviernos más duros para la población civil desde el inicio de la invasión rusa.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, condenó lo ocurrido y calificó la ofensiva como un “ataque deliberado contra la infraestructura energética”, en el que se habría utilizado un número récord de misiles balísticos, según sus declaraciones.
Zelenski acusó además a Moscú de haber aprovechado una pausa en los ataques para acumular armamento y lanzar la ofensiva justo durante los días más fríos del año, con el objetivo de agravar el impacto humanitario.
Pausa fallida y negociaciones en puerta
El bombardeo se produjo después de varios días de relativa calma. La semana pasada, el Kremlin anunció haber aceptado, a petición del presidente estadounidense Donald Trump, abstenerse de atacar Kiev hasta el 1 de febrero.
Sin embargo, las armas no han callado pese a que miércoles y jueves Abu Dabi será sede de un segundo ciclo de negociaciones, bajo mediación de Estados Unidos, en busca de una salida diplomática al conflicto.
Una guerra de 4 años
Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022, desatando el mayor conflicto armado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con un saldo de decenas de miles de muertos en ambos bandos, o incluso cientos de miles, según diversas estimaciones internacionales.
A pesar de que continúan los esfuerzos diplomáticos, los ataques contra la infraestructura crítica de Ucrania, sobre todo en invierno, mantienen en vilo a la población.





