En cuarto trimestre, Pemex redujo deuda, mejoró liquidez y revirtió la pérdida operativa del año previo, aunque cerró el trimestre con un resultado neto prácticamente en cero.
Durante el cuarto trimestre de 2025, Petróleos Mexicanos consolidó una estrategia financiera centrada en liquidez y manejo de pasivos, alineada con el Plan Estratégico 2025–2035 y coordinada con la Secretaría de Energía y la Secretaría de Hacienda. Al 31 de diciembre, la deuda financiera total se ubicó en 85.2 mil millones de dólares, lo que implicó una reducción de 12.7% respecto al cierre de 2024 y una disminución acumulada cercana a 20 mil millones de dólares frente a 2018, según los reportes de la empresa.
La arquitectura financiera del año incluyó tres piezas clave: una operación de reporto estructurada con P-Caps por 11.3 mil millones de dólares, una oferta de recompra de bonos por hasta 9.9 mil millones de dólares y pagos anticipados de deuda por 2 mil millones de dólares. Estas operaciones permitieron mejorar el perfil de vencimientos, reforzar la liquidez y dar continuidad al flujo de pagos a proveedores, en un contexto de presiones por cartera vencida en la cadena de suministro.
En el frente operativo, la producción de hidrocarburos líquidos promedió 1,648 mil barriles diarios, una disminución anual de 1.3% respecto al mismo trimestre de 2024, asociada a la declinación natural de campos y diferimientos operativos. Sin embargo, la compañía reportó una recuperación frente a los dos trimestres previos. La producción de gas natural alcanzó 3,879 millones de pies cúbicos diarios, un incremento de 7.4% impulsado por gas no asociado y nuevos pozos en los campos Bakté e Ixachi, dentro de esquemas contractuales como los Contratos de Desarrollo Mixto y de Obras y Servicios Desarrollados y Financiados por Terceros.
En procesos industriales, el Sistema Nacional de Refinación procesó 1,136 mil barriles diarios de crudo y produjo 1,177 mil barriles diarios de petrolíferos, con aumentos de 44.4% y 41.5% respectivamente frente al mismo periodo del año anterior, apoyados en mayor confiabilidad operativa y menos paros no programados.
Financieramente, los ingresos del trimestre sumaron 362.4 mil millones de pesos, con un cambio relevante en la mezcla de ventas: el mercado doméstico representó 69.8% del total, frente al 55.9% de 4T24. El costo de ventas, incluyendo deterioro, se redujo 31.6% hasta 277.0 mil millones de pesos, principalmente por menor deterioro de activos y menores compras para reventa. Con ello, el resultado de operación pasó de una pérdida de 41.5 mil millones de pesos en 4T24 a un rendimiento de 20.3 mil millones de pesos en 4T25.
Adicionalmente, se registró una utilidad cambiaria de 42.2 mil millones de pesos y un cargo por impuestos y derechos de 43.1 mil millones de pesos. El resultado neto del trimestre cerró prácticamente en cero, neutralizando la pérdida de 350.5 mil millones registrada en el cuarto trimestre de 2024. Este desempeño se reflejó en mejoras de calificación crediticia por parte de Fitch (BB+) y Moody’s (B1), con perspectivas estables, y en el regreso al mercado local en febrero de 2026 con una emisión por 31.5 mil millones de pesos, sobresuscrita 2.5 veces y destinada a amortizaciones de 2026, manteniendo neutral el saldo de la deuda.








