La manufactura mexicana inició 2026 en contracción por la caída en pedidos, costos al alza y presiones logísticas, según S&P Global.
La industria manufacturera en México inició 2026 con señales de debilidad. El PMI manufacturero se ubicó en 46.3 puntos durante enero, prácticamente sin cambios frente a diciembre (46.1), lo que confirma un deterioro en las condiciones operativas de la industria, informó S&P Global Market Intelligence.
De acuerdo con el análisis de la calificadora, una lectura por debajo de 50 puntos indica contracción, y el resultado de enero refleja que el sector continúa enfrentando presiones tanto del lado de la demanda como de los costos, en un entorno que limita la recuperación industrial.
Héctor Magaña, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tec de Monterrey, indicó que la manufactura se mantiene como el principal foco de riesgo para la economía mexicana, ya que este sector no sólo impulsa el crecimiento del PIB, sino que también es una fuente fundamental de empleo de calidad y generación de divisas.
“Una manufactura débil tiende a traducirse en un menor crecimiento económico, en una menor generación de empleos de calidad e incluso en una reducción en la generación de divisas”, advirtió el analista.
La manufactura es uno de los pilares de la economía mexicana, pues concentra cerca del 66% de la actividad industrial y aporta 20.5% del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que su deterioro tiene un impacto en muchos otros sectores.
La demanda interna, el principal foco de debilidad
El análisis de S&P Global Market Intelligence, destaca que la señal más relevante para México proviene del mercado interno. Durante enero, los nuevos pedidos cayeron al ritmo más rápido en siete meses, ya que los clientes mostraron menor disposición a comprometer proyectos y realizar nuevas órdenes.
Las empresas también señalaron que los aranceles de Estados Unidos fueron un factor que afectó negativamente las ventas, en un contexto donde la demanda ya se encuentra debilitada.
Costos al alza y menor margen para subir precios
A la caída en pedidos se sumó una intensificación de las presiones de costos. Las compañías reportaron incrementos en los precios de insumos, incluidos productos agrícolas, químicos, metales, empaques y textiles.
De acuerdo con S&P Global, la inflación de costos fue aguda y se ubicó por encima de su promedio histórico. Sin embargo, el entorno de demanda débil limitó la capacidad de las empresas para trasladar estos aumentos a precios finales, lo que presionó márgenes operativos.
Recortes de producción, empleo e inventarios
Ante este escenario, las empresas manufactureras respondieron con recortes en la producción, las compras y el empleo. El informe también señala la continuación del proceso de “destocking”, con caídas en los inventarios tanto de insumos como de producto terminado.
Al mismo tiempo, se registró un aumento en los atrasos operativos (backlogs), asociados a ineficiencias productivas, fallas de maquinaria y escasez de ciertos insumos.
Fricciones logísticas y problemas de seguridad
Las cadenas de suministro siguieron enfrentando dificultades logísticas, con mayores tiempos de entrega. Las empresas mencionaron factores como robos y asaltos en carreteras, problemas aduanales y mayores tiempos de transporte marítimo, lo que afectó la eficiencia operativa.
Un arranque complejo para 2026
En conjunto, los resultados del PMI de enero, muestran la combinación de una demanda doméstica debilitada, costos al alza y fricciones operativas está influyendo directamente en las decisiones de producción, empleo e inventarios.
S&P Global subrayó que estos factores podrían tener implicaciones relevantes para la industria, la logística y las cadenas de suministro en los primeros meses del año.
Además, BBVA Research, destaca que si bien la caída en la producción manufacturera a lo largo de 2025 está asociada a la incertidumbre comercial y la desaceleración económica, y frente a estos importantes retos el sector también tiene la oportunidad de avanzar hacia procesos de modernización y nearshoring.








