El exdirectivo del FMI alertó que el marco institucional del T-MEC es más débil y obliga a México a fortalecer su estrategia interna.
Aunque México y Estados Unidos podrían alcanzar una buena negociación dentro del T-MEC, el tratado no garantiza estabilidad de largo plazo, ya que EU podría modificar aranceles en cualquier momento, advirtió Alejandro Werner, director del Georgetown Americas Institute.
De cara a la revisión del acuerdo comercial que se realizará este año, Werner indicó que sí habrá Tratado, “pero ¿de qué sirve?, si Estados Unidos puede mover aranceles”, señaló al referirse a la naturaleza cambiante de la relación comercial con el vecino del norte.
Durante su participación en el Seminario de Perspectivas Económicas 2026 del ITAM, Werner subrayó que, en el actual entorno geopolítico, Estados Unidos puede tomar decisiones unilaterales, mientras que México carece de recursos efectivos para responder, lo que obliga al país a ajustarse a las condiciones que imponga Washington.
“Ninguna negociación es final con el gobierno de Estados Unidos”, afirmó, al advertir que incluso con un acuerdo vigente, las reglas pueden cambiar.
Ventaja arancelaria en un marco institucional débil
El exdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI) sostuvo que México podría mantener una ventaja arancelaria, pero dentro de un contexto institucional mucho más débil.
Ante este escenario, Werner sugirió que México establezca prioridades claras en sectores estratégicos como la transmisión eléctrica y la infraestructura digital. Destacó que la penetración de Wi-Fi en México se encuentra entre las más bajas frente a economías comparables, y son sectores que deben mejorar.
Asimismo, enfatizó que el país debe basar su estrategia de crecimiento en políticas internas que brinden certidumbre a la inversión, dijo que la palanca de crecimiento a nivel nacional debe implementar reformas estructurales internas, competencia, desregulación, educación, infraestructura, entre otras.
Dijo que la estrategia del Plan México resulta insuficiente, porque “es todo y no es nada”, afirmó.
Añadió que es necesaria una política de inversión más clara y revisar cómo lograr que la reforma judicial tenga el menor impacto negativo posible sobre la sociedad y la inversión.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020, con la estipulación de que, al cumplirse seis años, los países firmantes deberán evaluar su funcionamiento y decidir si el acuerdo se renueva por otros 16 años o se ajustan sus disposiciones.
Este mes, los tres países han entrado en el proceso de revisión formal del T-MEC, la cual tiene una fecha límite establecida para el 1 de julio de 2026.





