Especialistas advierten que la manufactura en México resentirá de forma gradual los aranceles a China, con impactos en costos, rentabilidad y cadenas de suministro.
La imposición de aranceles a productos provenientes de China, así como a los países con los que México no tiene acuerdos comerciales, afectará la industria manufacturera mexicana, debido a la alta dependencia de insumos industriales importados desde ese país, advirtieron analistas.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, la manufactura será el primer sector en resentir los efectos de esta medida, ya que muchas empresas utilizan insumos que no se producen en México o que, aun cuando existen en el mercado nacional, resultan más costosos frente a los importados desde China.
“Creemos que lo primero que habrá es una afectación en la manufactura, porque se importan muchos insumos industriales desde China, algunos que no se hacen en México y otros que aunque sí se fabrican, pueden tener un costo mayor”, explicó Siller.
A partir del 1 de enero diversos productos que se importan de país con los que México no tiene acuerdo comercial, principalmente asiáticos, pagarán aranceles de entre 10 y 50%.
Impacto gradual, pero inevitable
Siller señaló que el impacto no será inmediato, ya que muchas empresas anticiparon la imposición de aranceles y reforzaron sus inventarios como medida preventiva. Sin embargo, el efecto comenzará a sentirse conforme esos inventarios se agoten y las compañías tengan que volver a importar insumos sujetos a gravámenes.
“Seguramente las empresas ya estaban conscientes de estos aranceles y compraron para tener un poco más en inventario, pero en la medida en que se vayan acabando y tengan que pedir desde otros países pagando aranceles, esto va a disminuir su margen”, apuntó.
Esta situación presionará la rentabilidad de las empresas manufactureras, especialmente aquellas con cadenas de suministro altamente integradas a Asia, donde China juega un papel central.
Estos son los sectores más afectados
En un análisis complementario, Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis de Grupo Financiero Monex, explicó que las industrias más vulnerables son aquellas con alta dependencia de importaciones provenientes de China y de otros países sin tratado comercial con México, en particular en bienes intermedios y de consumo final.
Quiroz destacó que los sectores que enfrentarán las mayores afectaciones son el textil y confección, por la fuerte importación de telas, hilos y prendas terminadas, calzado, donde una parte relevante de la oferta depende de producto importado.
Electrodomésticos y electrónicos, por el uso intensivo de componentes importados, muebles, juguetes, plásticos y productos de consumo, con alta competencia de importaciones asiáticas.
Finalmente, el sector de autopartes y algunos segmentos automotrices, especialmente los que utilizan insumos fuera del marco del T-MEC, también pagarán la factura de esta medida.
Quiroz advirtió que, en general, los sectores con menor integración regional y menor capacidad de sustitución inmediata de insumos importados enfrentarán mayores presiones.
“México debe repensar su política industrial. No se trata solo de exportar más, sino de generar valor agregado local y proteger a los sectores más vulnerables a los choques externos”, según Carlos Serrano, Economista en jefe de BBVA México.
Presiones inflacionarias
Además del impacto directo en costos, la economista advirtió que los aranceles podrían generar presiones inflacionarias a nivel del productor, particularmente en la manufactura, al combinarse con el aumento en los precios internacionales de los metales industriales.
“Esto se suma también al incremento en el precio internacional de los metales industriales, como el cobre, el aluminio y la plata, que son utilizados en distintos procesos industriales”, señaló.
Este entorno de mayores costos podría traducirse no sólo en precios más altos, sino también en una menor contratación de personal, conforme las empresas ajustan sus gastos para preservar su viabilidad financiera.
Impacto en crecimiento y empleo
Sobre el impacto macroeconómico, la especialista de Monex señaló que los efectos serían mixtos. Entre los posibles beneficios se encuentran una mayor protección a la industria nacional, incentivos a la sustitución de importaciones y la preservación o recuperación de empleo en algunos sectores manufactureros.
No obstante, también existen riesgos relevantes: incremento de costos de producción, presiones inflacionarias en bienes de consumo, menor competitividad para ciertas industrias y un posible impacto negativo en la actividad económica si se debilita la demanda interna.
En conjunto, advirtió, el efecto neto sobre el crecimiento podría ser moderado o incluso negativo si los mayores costos no se compensan con mayor inversión y productividad.
Ambas analistas coincidieron en que el impacto se verá en unos seis meses, en donde se verán los ajustes en precios, márgenes, inventarios y decisiones de importación, con posibles presiones inflacionarias iniciales.
Aunque en un plazo mayor se prevé que haya una reconfiguración en las cadenas de suministro, búsqueda de nuevos proveedores y relocalización parcial de producción.





