Pemex perdió 61 mil millones de pesos en el 3T25. Producción cayó 7%. La deuda supera los 100 mil millones USD, pese al plan de rescate.
Durante el tercer trimestre de 2025, Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó una pérdida neta de 61 mil 250 millones de pesos (aproximadamente 3.300 millones de dólares), revirtiendo la ganancia cercana a 60 mil millones de pesos registrada en el trimestre anterior. Este revés financiero ocurre en un contexto de fuerte respaldo gubernamental y presión para estabilizar a la petrolera estatal más endeudada del mundo.
Uno de los aspectos más críticos del trimestre fue la continua caída en la producción de hidrocarburos líquidos. La extracción de crudo y condensados disminuyó cerca de 7% anual, ubicándose en 1.65 millones de barriles diarios (mbd), frente a los 1.77 mbd del mismo periodo en 2024. En paralelo, la producción de gas natural cayó ligeramente a 3.730 millones de pies cúbicos diarios, mientras que el procesamiento de crudo en refinerías aumentó marginalmente.
Al cierre de septiembre, la deuda financiera total de Pemex alcanzó los 100 mil 300 millones de dólares, según datos de la propia empresa, cifra superior a los 98 mil 800 millones de dólares reportados en el trimestre previo. Esta escalada ha generado preocupación en los mercados financieros internacionales, a pesar de los recientes esfuerzos por contenerla.
Como respuesta, el gobierno de Claudia Sheinbaum anunció un plan de rescate por 41 mil millones de dólares con el objetivo de sanear las finanzas de la petrolera. Este incluye:
- 12 mil millones de dólares en acuerdos tipo P-Cap,
- 13 mil millones de bancos de desarrollo locales,
- 14 mil millones de emisión soberana,
- y transferencias directas a Pemex por más de 14 mil millones de dólares en 2026.
Los P-Caps (Pre-Capitalized Structures) han sido clave en la estrategia, ya que permiten fondear a la empresa sin registrar el pasivo como deuda en los balances oficiales, lo que evita impactos negativos en su calificación crediticia.
Agencias como Fitch y Moody’s han reconocido estos esfuerzos mejorando levemente la perspectiva crediticia de Pemex, aunque la empresa permanece en grado especulativo. En los mercados de deuda, los bonos de la petrolera se han apreciado, reflejando el respaldo del gobierno mexicano, pero también la expectativa de que estas medidas puedan no ser suficientes si la producción continúa en declive.





