CFE lanzó licitación para una central a gas de 240 MW en Baja California Sur por 272 millones de dólares; recepción de ofertas este 12 de diciembre. Sistema aislado, riesgo estival.
La Comisión Federal de Electricidad activó su plan de choque para Baja California Sur. La empresa estatal lanzó una licitación por 272 millones de dólares para construir una central de 240 MW en Los Cabos, con recepción de ofertas programada para el 12 de diciembre, de acuerdo con BNamericas y documentos de planeación de la propia CFE. Para un sistema aislado del resto del país, donde el verano pone al límite la reserva operativa, la nueva planta es la diferencia entre un pico tenso y una contingencia.
El expediente ha dado varias señales en semanas recientes. Portales especializados reportaron que el proyecto entró a evaluación ambiental, con una inversión estimada de 272 millones de dólares, y que el objetivo central es mejorar la confiabilidad de la zona turística más dinámica del país. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción incluye la obra en sus listados de infraestructura eléctrica como Central de Combustión Interna Los Cabos (240 MW), lo que coincide con las líneas maestras del Plan de Expansión de Generación de CFE para 2025. El marco apunta a una tecnología térmica a gas, capaz de despachar potencia firme y modular rápido en horarios críticos.
La pregunta que se hacen operadores y hoteleros es si el calendario alcanza para blindar el verano 2026. Aun con Fast Track de obra, pruebas y energización, la experiencia sugiere que los plazos son ajustados y que la región deberá apoyarse en mantenimientos quirúrgicos, contratos de combustibles sin sobresaltos, y programas de respuesta a la demanda en horas pico. Desde 2021, los veranos de La Paz y Los Cabos registran picos de temperatura y demanda que no dan tregua; la alternativa de importar energía desde el sistema interconectado nacional no existe, y las interconexiones con otras regiones no están disponibles para absorber choques. De ahí la urgencia de la nueva capacidad. (Análisis propio con base en CFE y reportes sectoriales).
El financiamiento y la logística serán determinantes. Los 272 millones de dólares de dólares presupuestados deberán cubrir equipos, obra civil, ingeniería, balance de planta y pruebas; el cronograma exigirá ventanear licitaciones complementarias para asegurar turboequipos, transformadores, interruptores y sistemas de control con tiempos de entrega que, hoy, siguen largos a nivel global. En paralelo, la cadena de suministro de gas para Baja Sur —que históricamente ha dependido de soluciones con combustóleo y diésel— necesita claridad contractual para garantizar volumen y calidad en las nuevas unidades.
Para CFE, la obra es también una señal reputacional: consolidar esta central a tiempo enviaría un mensaje de capacidad de ejecución en un entorno nacional donde la demanda eléctrica crecerá por nearshoring y centros de datos. Para el usuario final, el beneficio es tangible: menos probabilidad de alertas y paros en la temporada alta, costos marginales más estables y, potencialmente, menos uso de combustibles más caros y contaminantes. El reloj corre y el verano 2026 no espera. Lo que ocurra en los próximos seis a nueve meses definirá si Baja Sur entra a la próxima temporada con red más robusta o con un margen de error mínimo.





