El 91 % de los parques industriales en México han sufrido interrupciones eléctricas o calidad deficiente de suministro, convirtiendo la energía en la nueva amenaza al crecimiento industrial.
A medida que México aspira a convertirse en un centro manufacturero de primer nivel para América del Norte, un factor estructural amenaza la expansión de la industria: la energía eléctrica. Un estudio reciente indica que el 91 % de los parques industriales nacionales han registrado fallas en el suministro, ya sea interrupciones, baja calidad o baja potencia.
El problema no es pasajero. En estados como Querétaro —donde el 60 % de la demanda energética es industrial— la capacidad crece más lento que la demanda. Desde que la ola del nearshoring comenzó, el crecimiento de nuevas líneas de producción, centros de datos y parques industriales ha forzado una expansión que el sistema eléctrico no ha podido seguir.
¿Qué está pasando?
- Muchos parques industriales solicitan nuevas conexiones de alta tensión, pero los tiempos de respuesta siguen siendo largos por trámites, infraestructura y capacidad.
- La red nacional enfrenta estrechez de márgenes de reserva, lo que la hace vulnerable ante incrementos inesperados de demanda o eventos climáticos.
- Los desarrolladores de parques ya advierten que sin electricidad garantizada, muchas inversiones se posponen o cambian de ubicación.
Implicaciones para la manufactura y logística
Para la manufactura moderna, el suministro de energía no es una variable más: es una condición de operación. Líneas automatizadas, robótica, ensamblaje de alta velocidad, requieren continua, limpia y estable electricidad.
Los efectos concretos:
- Paros inesperados o bajones de voltaje que detienen producción.
- Costos adicionales en UPS, generadores, baterías de respaldo.
- Pérdida de competitividad ante otros países con energía más estable.
- Decisiones de inversión que se retrasan o se trasladan fuera del país.
Una firma del sector automotriz en Nuevo León recalca: “La planta está lista; la inversión hecha. Pero sin energía firme no arranca la segunda línea. El cronograma claramente sufre”.
¿Qué se puede hacer?
- Estimular generación industrial propia (autogeneración) o micro‑redes locales en parques industriales.
- Agilizar trámites de conexión y permisos de expansión de red.
- Priorizar inversiones en infraestructura eléctrica en zonas industriales estratégicas.
- Monitorear y exigir contratos de suministro con garantía de calidad, además de planes de contingencia.
La energía ya no es un problema técnico menor: es el nuevo cuello de botella industrial. Si México quiere consolidar su papel como hub manufacturero y logístico, debe asegurar electricidad confiable, pues sin ella, las inversiones pueden quedarse a medio camino.





