En un contexto de tensiones arancelarias, la planta de Volkswagen en Cuautlancingo, Puebla está al borde de la huelga por una demanda del 14% de aumento salarial a sus empleados
La planta la planta más grande de Volkswagen en América, ubicada en Cuautlancingo, Puebla ha tenido un año lleno de tensiones, desde el repentino despido masivo de 200 trabajadores en marzo (bajo el esquema de “terminación voluntaria”, autorizado por la Secretaría del Trabajo federal) hasta la actual negociación con el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW) por una mejora salarial.
En un contexto donde los aranceles estadounidenses del 25% a todo producto fabricado fuera del país vecino, ha provocado incertidumbre en toda la cadena de valor automotriz mexicana, la cual se refleja en las ventas tan bajas en todo tipo de vehículos. Si nos concentramos en las ventas de Volkswagen en México durante julio y el acumulado 2025 nos damos cuenta que no ha tenido buenos resultados:
Según datos del INEGI, el séptimo mes del año, Volkswagen tuvo ventas de 13 mil 902 unidades, un -5.9% menos que en 2024. Mientras en lo que lleva del presente año, ha vendido 94 mil 391, teniendo una caída del -3.2%.
Si nos concentramos en la planta de Cuautlancingo, que produce los modelos Jetta, Tiguan y Taos, nos damos cuenta que tuvo una caída del 19.75% en su producción entre enero y julio de 2025, con una reducción del 21.3% en exportaciones.
Nos percatamos de que a Volkswagen le está ‘lloviendo sobre mojado’ si sumamos este bajo rendimiento en el mercado a una posible huelga por parte de su sindicato.
Recordemos que el SITIAVW, que representa a más de 7 mil 200 trabajadores, formalizó el 18 de julio una demanda de aumento salarial del 14%, debido a la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.
“Las negociaciones, iniciadas formalmente el 11 de agosto, se complican por factores externos como aranceles al sector automotriz, la revisión del T-MEC y la competencia global”, dijo en su momento Thomas Karig, exvicepresidente de Relaciones Corporativas de Volkswagen México.
Sin embargo, ninguna autoridad de Volkswagen ha dado una contrapropuesta clara, por lo que se ha fijado un plazo hasta el 18 de agosto a las 11:00 horas para recibir una respuesta o los empleados del sindicato se irán a huelga.
Hay que tomar en cuenta que las conversaciones se han estancado, trasladándose al Tribunal Federal de Asuntos Colectivos en la Ciudad de México.
Por parte del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Puebla, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), calificaron la demanda del 14% como “fuera de rango” y “excesiva”, sugiriendo un aumento de un dígito, entre 6% y 8%, en línea con los incrementos nacionales del 4% al 7%.
Por parte de Volkswagen ha tomado medidas preventivas, al mandar a su personal administrativo a laborar en modalidad “Home Office” a partir del 18 de agosto y vaciar el patio de almacenamiento de unos 10 mil vehículos para evitar bloqueos.
Por parte del SITIAVW, ha organizado un rol de guardias para resguardar los 11 accesos de la fábrica en caso de que estalle la huelga.
Hay que tomar en cuenta las afectaciones que han habido al sector automotriz de México todos los cambios geopolíticos y arancelarios, ya que recordemos que Nissan también tuvo que cerrar su planta en Morelos debido a una baja rentabilidad, y tendrá que finalizar el traslado de todas sus acciones a su fábrica en Aguascalientes antes de que termine marzo del siguiente año.









