Claudia Sheinbaum anunció que las pipas de Sedena pasarán a Pemex para mejorar la distribución de combustibles y resolver conflictos logísticos con transportistas.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que los autotanques adquiridos por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en 2019 serán transferidos a Petróleos Mexicanos (Pemex) para reforzar el transporte de combustibles. Esta decisión se da en un contexto donde algunas estaciones de servicio han reportado desabasto de gasolinas, aunque la mandataria aseguró que se trata de un problema logístico y no de suministro.
Durante su conferencia matutina en Chetumal, Quintana Roo, Sheinbaum detalló que las pipas –unas 670 unidades compradas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador– fueron adquiridas por 92 millones de dólares como parte de una estrategia para enfrentar el robo de combustibles, cuando se cerraron los poliductos y se optó por el transporte terrestre. Algunas de estas unidades aún estaban bajo control de Sedena, pero ahora pasarán a Pemex para fortalecer la distribución.
Además del tema logístico, la presidenta reconoció un conflicto con transportistas privados que prestan servicios a Pemex, señalando que existen adeudos pendientes por parte de la petrolera estatal. Este problema ha contribuido a retrasos en el reparto de gasolinas, aunque Sheinbaum insistió en que no hay desabasto generalizado y que la Secretaría de Energía ya interviene para resolver los contratos con los transportistas.
A esta situación se suma una protesta en Chiapas, donde un grupo de trabajadores jubilados y pensionados de Pemex bloquearon el acceso a la Terminal de Almacenamiento y Reparto (TAR) en Tapachula. Los manifestantes exigen atención médica, pues denuncian haber sido ignorados por más de un año. Esta acción ha afectado temporalmente las operaciones logísticas en esa región del país.
Mientras tanto, Pemex ha informado que parte de su flota de autotanques se encuentra en mantenimiento, sin especificar el número de unidades afectadas. Esta situación agrava el problema de distribución, especialmente en zonas alejadas de los centros de producción.
En conjunto, los anuncios de Sheinbaum buscan garantizar el abasto eficiente de combustibles mediante una mejor administración de recursos, la transferencia de activos de Sedena a Pemex y el diálogo con transportistas para saldar adeudos. La medida refuerza la visión de autosuficiencia energética del nuevo gobierno, aunque pone de relieve las tensiones persistentes en la cadena de suministro de combustibles.








