Sheinbaum presentará el 31 de julio el plan de reestructuración de Pemex, enfocado en eficiencia operativa, integración vertical y sostenibilidad financiera.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que el plan de reestructuración de Petróleos Mexicanos (Pemex) será presentado el próximo jueves 31 de julio. Este proyecto es resultado de un trabajo conjunto entre la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de Energía y la dirección de Pemex, y busca fortalecer a la empresa estatal frente a sus desafíos operativos y financieros.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum adelantó que sostendrá una reunión clave con Edgar Amador Zamora, titular de Hacienda; Luz Elena González, secretaria de Energía; y Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex, para afinar los últimos detalles del plan. Este esfuerzo conjunto tiene como objetivo delinear el rumbo futuro de Pemex y optimizar su desempeño.
Entre los ejes centrales de la reestructuración destacan la consolidación de Pemex como empresa pública, la reducción del número de consejos de administración a uno solo, y la integración vertical de la compañía, lo que implicará una mejor coordinación entre las actividades de exploración, producción, refinación y petroquímica.
El anuncio coincide con la publicación del reporte financiero del segundo trimestre de 2025, en el que Pemex informó una utilidad neta de 59,500 millones de pesos, en contraste con las pérdidas de más de 273 mil millones de pesos reportadas en el mismo periodo de 2024. Este cambio positivo se atribuye a ganancias cambiarias, menor pago de intereses y una reducción en los impuestos y derechos que paga la empresa.
Asimismo, Sheinbaum destacó la reciente emisión de bonos por parte de la Secretaría de Hacienda, una operación exitosa que permitió aliviar la presión por el pago de amortizaciones e intereses, además de brindar mayor liquidez para cumplir compromisos fiscales y con proveedores.
El plan de reestructuración también incluirá proyecciones clave, como el aumento de la producción petrolera hasta 1.8 millones de barriles diarios, mejoras en la eficiencia de todas las refinerías y un impulso al sector petroquímico, considerado fundamental para el desarrollo energético del país.
Con estas acciones, el gobierno de Sheinbaum busca darle a Pemex una nueva etapa de estabilidad, eficiencia y sostenibilidad a largo plazo.








