Pemex registró en el primer semestre de 2025 su menor producción de petróleo crudo en 15 años, con una caída del 10.4% anual.
Durante el primer semestre de 2025, Petróleos Mexicanos (Pemex) y sus socios registraron la extracción más baja de petróleo crudo (excluyendo condensados) de los últimos 15 años para un periodo similar, según el análisis “Pemex en la mira” elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2025, la petrolera promedió una producción diaria de 1 millón 364 mil barriles de crudo, cifra que representa una caída de 10.4% frente al mismo periodo de 2024, cuando el promedio fue de 1 millón 523 mil barriles diarios.
La reducción de 159 mil barriles por día es la mayor disminución interanual desde 2019, cuando la producción cayó en 172 mil barriles diarios respecto a 2018. Este retroceso refleja una tendencia sostenida de deterioro en la capacidad extractiva de Pemex, especialmente en un contexto de falta de inversión eficiente, envejecimiento de campos maduros, y limitaciones operativas y financieras.
Además del desplome en la producción de crudo, la producción de combustóleo —un subproducto refinado con bajo valor comercial y alto impacto ambiental— también se redujo significativamente. En el primer semestre de 2025 se produjeron 231 mil barriles diarios, 22.8% menos que los 299.5 mil del mismo periodo de 2024. A pesar de esta baja, el combustóleo representó 23.2% de la producción total de petrolíferos de Pemex (que alcanzó los 995 mil barriles diarios), consolidándose como el segundo producto refinado más elaborado por la empresa, después de las gasolinas.
Este doble retroceso —en extracción de crudo y producción de combustibles— evidencia la fragilidad operativa y estructural de Pemex, que además enfrenta presiones por su deuda financiera de casi 99 mil millones de dólares, y una creciente deuda con proveedores.
El informe del IMCO subraya que estos datos refuerzan la urgencia de replantear la estrategia energética nacional. Persistir en un modelo centrado en producción y refinación sin atender las ineficiencias técnicas ni buscar alianzas estratégicas puede seguir afectando tanto la viabilidad de Pemex como la seguridad energética del país.








