El vecino del norte liberó 100 millones de barriles de diésel europeo en cuatro meses como una estrategia para contener la crisis de suministro y proteger la cadena alimentaria.
El presidente Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que autoriza temporalmente el uso de diésel teñido en la red vial de Estados Unidos y aplaza el cobro del impuesto especial correspondiente. Esta disposición busca reducir de forma inmediata los costos operativos de transportistas, agricultores y trabajadores, permitiendo un ahorro estimado superior a los 100 dólares por cada recarga en vehículos de carga pesada.
Mediante este mandato, el departamento del Tesoro y el departamento de Guerra suspenderán el cobro del impuesto especial al diésel teñido usado en carretera durante el resto del año, sin generar intereses ni sanciones.
Paralelamente, las autoridades federales evaluarán mecanismos legales para eliminar definitivamente la obligación de pago de los montos aplazados, aliviando de manera sostenida la carga financiera sobre el sector productivo.
Diesel teñido tendrá acceso prioritario a transportistas
Para garantizar la efectividad de la norma, los departamentos de Transporte y Agricultura coordinarán acciones con líderes de la industria, organizaciones laborales y gobiernos locales para asegurar el acceso prioritario al diésel teñido en las zonas agrícolas de mayor demanda.
Asimismo, la Casa Blanca instó a los ejecutivos estatales a homologar estas políticas y ejercer su facultad discrecional para pausar las inspecciones de fiscalización en carretera.
La restricción en el suministro mundial de este carburante responde a tensiones internacionales, como el conflicto entre Rusia y Ucrania, sumadas a la reducción en la capacidad de refinación interna.

Trump pretende proteger el suministro alimentario e industrial
Ante este panorama, la administración de Trump fundamenta la medida en la necesidad de proteger la cadena de suministro alimentaria e industrial, devolviendo liquidez a las comunidades y familias operadoras que abastecen al país.
Como apoyo complementario a la oferta de combustible, la administración negoció con países europeos la liberación de 100 millones de barriles de diésel refinado de sus reservas estratégicas durante los próximos cuatro meses.
A la par, el departamento de Transporte flexibilizó las normativas sobre las horas de servicio permitidas, autorizando a los camioneros de hidrocarburos a conducir horas adicionales para agilizar la distribución nacional.











