La importación de camiones pesados usados presiona al mercado mexicano, mientras la industria busca fortalecer producción, empleo y competitividad.
Por cada 100 camiones pesados nuevos que se venden en México se comercializan adicionalmente alrededor de 53 unidades usadas importadas, una proporción que mantiene la preocupación de la industria nacional en momentos en que la producción, las exportaciones y las ventas al mayoreo registraron una recuperación durante julio de 2026.
La Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) advirtió que el ingreso de vehículos pesados usados provenientes de Estados Unidos tiene efectos sobre la planta productiva nacional, la generación de empleos y la cadena de suministro. A ello se suma que parte de esas unidades entra al país con valores inferiores a los precios reales de mercado, lo que genera condiciones de competencia inequitativas, distorsiona el mercado y afecta la recaudación.
Ante esta situación, el organismo mantiene trabajos con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, encabezada por Edgar Amador, y con la Subsecretaría de Ingresos, a cargo de Carlos Lerma, para avanzar en mecanismos que permitan inhibir la subvaluación de vehículos pesados usados en las aduanas mexicanas.
“Consideramos que contar con mejores mecanismos de valoración aduanera contribuirá a generar condiciones de competencia más equitativas para los vehículos pesados nuevos fabricados y comercializadas en México, además de fortalecer brindar mayor certeza a la industria automotriz de vehículos pesados establecida en el país”, mencionó el directivo de ANPACT.
Industria repunta en julio, pero arrastra caídas en 2026
La preocupación por el mercado interno ocurre en medio de un repunte de varios de los principales indicadores de la industria durante julio. Las ventas al mayoreo alcanzaron 2,590 unidades, 19.1% más frente a las 2,175 registradas en julio de 2025. En los primeros siete meses del año sumaron 17,566 unidades, un incremento de 5.1% respecto a las 16,708 del mismo periodo del año anterior.
El crecimiento mayorista alcanzó los dos principales segmentos. La comercialización de vehículos de carga fue de 2,141 unidades durante julio, con un avance anual de 18.1%, mientras que las ventas de vehículos de pasaje llegaron a 449 unidades, 24% más respecto al mismo mes de 2025.
La situación fue diferente en el menudeo. En julio se comercializaron 3,043 vehículos pesados, una disminución de 9.9% frente a las 3,377 unidades registradas durante el mismo mes del año anterior. De enero a julio, el mercado acumuló 19,115 unidades, 20.1% menos respecto a las 23,930 del periodo comparable de 2025.
Uno de los mayores avances mensuales se presentó en las plantas productoras. Durante julio se ensamblaron 14,675 vehículos pesados, 51.8% más que las 9,668 unidades fabricadas un año antes. El repunte todavía no compensa el descenso registrado durante otros meses del año, pues la producción acumulada entre enero y julio fue de 85,551 unidades, 6.1% por debajo del mismo periodo de 2025.
La exportación tuvo un comportamiento semejante. En julio salieron del país 13,117 vehículos pesados, cifra 66.7% superior a las 7,867 unidades enviadas al extranjero en julio del año pasado. Entre enero y julio, sin embargo, las exportaciones sumaron 71,377 unidades, una disminución de 6.1% frente a las 76,015 contabilizadas durante los primeros siete meses de 2025.
T-MEC y renovación de flota, los retos
A partir de estos resultados, ANPACT sostuvo que el fortalecimiento del mercado interno, la renovación de la flota y las condiciones para consolidar la recuperación deben permanecer entre las prioridades para la industria. En paralelo, consideró necesario preservar las condiciones que favorecen las exportaciones mexicanas.
“Continuamos el diálogo constructivo y abierto con el Gobierno de México que encabeza la Presidenta Claudia Sheinbaum durante las rondas de negociación del T-MEC, en las cuales consideramos necesario preservar los principios que han dado éxito al tratado durante los últimos años, tales como reglas claras y condiciones de certidumbre que favorezcan la inversión, la integración de las cadenas productivas, el empleo bien remunerado y la competitividad regional”, señaló Alejandro Osorio Carranza, Director de Asuntos Públicos y Comunicación de la ANPACT.
La asociación también llamó a realizar ajustes a los aranceles considerados en la sección 232, al señalar que resultan nocivos para la actividad económica a ambos lados de la frontera. El planteamiento forma parte de los temas que la industria ha colocado sobre la mesa en el contexto de las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos.
Renovación de flota, otro desafío para México
En paralelo, ANPACT participó en el Encuentro Extraordinario de Autoridades de Movilidad, organizado por la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad, donde autoridades y representantes del sector trabajaron en la definición de una hoja de ruta para mejorar el transporte urbano de pasajeros.
Entre los principales desafíos identificados se encuentran la débil renovación de la flota y la falta de instrumentos financieros que garanticen la sostenibilidad de los sistemas de transporte, además del crecimiento exponencial de vehículos pesados provenientes de países con los que México no tiene tratado de libre comercio.
La agenda también contempla mantener la certeza jurídica y el cumplimiento de contratos, además de avanzar hacia una política de autotransporte y movilidad que considere de manera conjunta las políticas industrial, energética, de infraestructura y ambiental, ante la necesidad de abordar la movilidad bajo un enfoque integral y sistémico.










