México representa una alternativa estratégica en sectores clave del mercado estadounidense frente al desplazamiento de China.
México incrementa su participación sobre China en el mercado estadounidense debido a la guerra comercial que ambos países mantienen. Ante ello, las cadenas de valor de América del Norte han abierto áreas de oportunidad para inversiones en sectores industriales, tecnológicos, minerales no metálicos, entre otros.
En ese sentido, México se encuentra participando en 22 de los 32 sectores industriales dentro del Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte. En estas áreas se encuentran sectores como equipo de transporte, electrónicos, maquinaria industrial, plásticos y hule, manufacturas diversas, muebles y bebidas.

Los sectores que presentan una elevada demanda estadounidense son computadoras y productos electrónicos, maquinaria industrial, equipo de transporte, plásticos y hule, vidrio y productos minerales no metálicos, muebles, manufacturas diversas y bebidas.
Por otro lado, subsectores como el equipo médico, aire acondicionado y refrigeración, automóviles y camiones, autopartes, así como las válvulas y los componentes metalmecánicos, destacan por su relevancia estratégica. De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad, hay tres factores que propician esta importancia: una demanda sostenida en Estados Unidos, la pérdida de participación de proveedores chinos y niveles de utilización de planta que sugieren espacio para nuevas inversiones y expansión productiva.
Origen del conflicto comercial entre Estados Unidos y China
Las tensiones comerciales de Estados Unidos con el país asíático comenzaron oficialmente en marzo de 2018, fecha en la que el presidente en cargo, Donald Trump, declaró que China debía compensar el déficit comercial que tenía con ellos por medio de menos regulaciones a las empresas estadounidenses en China, respeto a la propiedad intelectual de empresas estadounidenses e incentivar las importaciones de productos estadounidenses. De no cumplir con estas medidas, se impondrían aranceles a las principales mercancías importadas de China, así como a algunos insumos esenciales para la industria automotriz y manufacturera: el acero y el aluminio, además de aranceles a autos y autopartes.
Posteriormente, se llevó a cabo la imposición de aranceles a autos, acero y aluminio, y a alrededor de 200 mercancías, que concentraban cerca del 50% de su comercio con China.









