Canacar reporta menos robos al transporte de carga, pero más de la mitad siguen ocurriendo con violencia. Estado de México, Puebla y Guanajuato concentran los asaltos que ponen en riesgo la vida de operadores.
La inseguridad en las carreteras mexicanas continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para la industria del transporte de carga. Aunque los robos al autotransporte mostraron una reducción durante los primeros meses de 2026, la violencia con la que operan los grupos delictivos mantiene los focos rojos.
Durante la presentación de un balance de sus primeros 100 días al frente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), su presidente, Augusto Ramos Melo, informó que entre enero y mayo de este año se registraron 2 mil 255 robos al transporte de carga, frente a los 2 mil 707 reportados en el mismo periodo de 2025.
La disminución equivale a una caída anual de 17%, un indicador positivo para el sector. Sin embargo, el dirigente empresarial advirtió que detrás de esa reducción persiste un problema que preocupa a transportistas y empresas: la violencia.
Más de mil asaltos ocurrieron con violencia
De acuerdo con las cifras presentadas por Canacar, mil 289 de los robos registrados durante los primeros cinco meses del año ocurrieron con violencia, mientras que 966 se cometieron sin agresiones directas contra los operadores.
“La mayoría son asaltos con violencia que ponen en riesgo la vida de los operadores”, señaló Ramos Melo.
La situación representa un desafío adicional para un sector que ya enfrenta escasez de operadores, incremento en costos operativos y mayores exigencias logísticas derivadas del comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.
Cinco estados concentran el problema
La incidencia delictiva no se distribuye de manera uniforme en el país. Según Canacar, el 93% de los robos al autotransporte se concentra en apenas diez entidades federativas.
Entre los estados con mayor incidencia destacan el Estado de México, Puebla, San Luis Potosí, Guanajuato y Michoacán, corredores clave para la movilidad de mercancías hacia centros industriales, puertos y cruces fronterizos.
Estas rutas son utilizadas diariamente para el traslado de productos estratégicos para la economía nacional, por lo que cualquier interrupción impacta directamente las cadenas de suministro.
Combustibles y medicamentos, entre los principales objetivos
Los grupos criminales continúan enfocándose en mercancías de alto valor comercial o de rápida colocación en mercados ilegales.
Entre los productos más robados se encuentran combustibles, medicamentos, productos de limpieza, químicos, calzado y alimentos.
La diversificación de mercancías sustraídas refleja la capacidad de las bandas para adaptarse a las condiciones del mercado y encontrar canales de comercialización para distintos tipos de productos.
Inteligencia contra bandas delictivas
Ante este panorama, Canacar participa en mesas de trabajo con autoridades federales y estatales para fortalecer las labores de inteligencia y combatir a las organizaciones dedicadas al robo de transporte de carga.
Ramos Melo destacó particularmente las acciones realizadas en el Estado de México, considerado el principal foco rojo para el sector.
Según explicó, los operativos coordinados han permitido la captura mensual de entre cuatro y seis bandas criminales vinculadas a este delito.
Además, algunos de los responsables han recibido sentencias de hasta 120 años de prisión, una medida que busca enviar un mensaje de mayor contundencia frente a uno de los delitos que más afectan a la logística nacional.
Pese a los avances reportados en la reducción de casos, el sector considera que la violencia sigue siendo el principal indicador a observar. Para las empresas transportistas el reto es garantizar que los operadores puedan transitar por las carreteras del país sin poner en riesgo su vida.









