Los sectores con operación 24/7 enfrentarán mayores costos. La industria extractiva y transporte concentran más empleados con jornadas superiores a 40 horas, según el IMCO.
La aprobación de la reforma laboral para reducir la jornada de 48 a 40 horas semanales abre un nuevo escenario para distintos sectores económicos, especialmente aquellos donde una proporción significativa de trabajadores supera actualmente las 40 horas semanales.
De acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), con base en datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) al tercer trimestre de 2025, los sectores con mayor porcentaje de trabajadores que laboran más de 40 horas y más de cinco días a la semana son los que resentirán con mayor intensidad el ajuste.
Los sectores con mayor exposición
El sector de industria extractiva encabeza la lista: 34% de su población ocupada trabaja bajo esquemas que superan las 40 horas semanales. Le siguen transportes y comunicaciones con 31%, comercio con 30% e industria manufacturera con 28%.
En estos sectores predominan esquemas de operación continua o turnos escalonados. Particularmente en la manufactura y en actividades extractivas es común la operación en tres turnos de ocho horas o incluso dinámicas 24/7, lo que implicará ajustes operativos y posibles incrementos en los costos laborales.
Otros sectores relevantes son:
- Servicios profesionales, financieros y corporativos: 26%
- Restaurantes y servicios de alojamiento: 22%
- Gobierno y organismos internacionales: 16%
- Construcción: 14%
- Servicios diversos: 12%
- Servicios sociales y agricultura y ganadería: 9% cada uno
El impacto será diferenciado: mientras que sectores con menor proporción de jornadas extendidas podrían adaptarse con mayor facilidad, actividades como comercio y transporte, que además presentan altos niveles de informalidad, enfrentan riesgos adicionales.
¿Qué cambia con la reforma?
La iniciativa impulsada por el Gobierno Federal, como parte de una promesa de campaña de la presidenta Claudia Sheinbaum, establece que la reducción será gradual, con una disminución de dos horas anuales hasta llegar a 40 horas en 2030.
Para mitigar el impacto en los costos laborales, la legislación contempla tres medidas:
- Implementación progresiva, lo que permitirá a empresas ajustar plantillas y esquemas de operación.
- Ampliación de horas extra: el máximo pasará de 9 a 12 horas semanales, con pago obligatorio al 200% del salario ordinario. Actualmente, la Ley Federal del Trabajo establece un límite de tres horas diarias y tres días por semana.
- Mantenimiento de seis días laborables y uno de descanso obligatorio, por lo que las 40 horas podrán distribuirse en seis o siete días, sin que se establezca un segundo día obligatorio de descanso.
Costos laborales y formalidad
El IMCO advierte que la reforma potencialmente elevará los costos laborales unitarios, especialmente en sectores que operan con márgenes estrechos o que ya enfrentan altos niveles de informalidad, como el comercio y algunos servicios.
En actividades que operan 24 horas al día, como transporte, logística, hotelería o ciertas ramas industriales, la reducción de jornada podría requerir más contrataciones o un mayor pago de horas extra, lo que presionaría la estructura de costos.
El reto, según especialistas, será equilibrar la mejora en las condiciones laborales con la preservación del empleo formal y la competitividad de las empresas.








