Especialistas advierten que transporte concentra 23% de emisiones, urgen leyes para acelerar transición a la electromovilidad.
El transporte en México genera el 23% de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que lo convierte en uno de los principales contaminantes que contribuye con la crisis climática en el país. Ante este escenario, especialistas, legisladores y organizaciones civiles urgieron impulsar la electromovilidad en México.
Durante el Parlamento Abierto “Impulsando la Electromovilidad en México”, realizado en la Cámara de Diputados, la legisladora Patricia Mercado subrayó que la forma en que las personas se desplazan está directamente vinculada con la crisis ambiental y la salud pública.
Organizaciones como Política y Legislación Ambiental (POLEA) y la Iniciativa Climática de México (ICM) destacaron que el país se encuentra en un momento clave para avanzar en sus compromisos climáticos, por lo que instrumentos como la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica y las metas de reducción de emisiones representan una oportunidad para transformar el sistema de transporte, siempre que se acompañen de políticas públicas efectivas.
Rezago en transporte limpio
A pesar del impacto ambiental, la adopción de transporte eléctrico sigue siendo limitada. En la Ciudad de México, solo el 13% de la población utiliza transporte eléctrico o de cero emisiones, lo que evidencia el rezago en infraestructura y políticas públicas.
Este panorama se agrava considerando que México se encuentra entre los países con mayores niveles de contaminación, lo que incrementa la presión para acelerar la transición energética.
Uno de los principales problemas identificados es el marco normativo vigente, que aún favorece el uso de vehículos de combustión interna sobre alternativas eléctricas.
Especialistas advirtieron que esta situación no solo limita el desarrollo de la electromovilidad, sino que también impacta directamente en la salud de la población. Estudios citados en el foro señalan afectaciones pulmonares asociadas a la exposición prolongada a contaminantes.
Retos para la transición
Entre los principales desafíos para implementar la electromovilidad los especialistas destacan que hace falta de infraestructura de carga, actualizar normas oficiales e implementar incentivos económicos.
Además, subrayaron la importancia de diferenciar entre tecnologías híbridas y eléctricas para evitar simulaciones en la transición energética.
El debate también colocó la electromovilidad en el terreno de los derechos humanos. Garantizar transporte limpio implica asegurar acceso a un medio ambiente sano, salud y movilidad digna.







