La EIA confirmó récords de exportaciones de gas de EE. UU. a México en 2025 (pico mensual 7.5 Bcf/d) y alza anual. Impacto directo en electricidad y contratos.
El motor eléctrico de México arde a gas y 2025 lo dejó claro: el país batió récord de importaciones por ducto desde Estados Unidos. La EIA reportó que en mayo de 2025 el flujo alcanzó 7.5 Bcf/d —el máximo mensual de la serie— y que el promedio anual 2024 ya venía en 6.4 Bcf/d, el más alto desde que hay registros; ahora, NGI detalla que 2025 superó por primera vez los 7 Bcf/d en promedio anual, impulsado por demanda eléctrica. La pregunta no es si dependemos, sino cuánto más lo haremos en 2026 y con qué riesgos de precio y logística.
La ecuación física parte de una verdad incómoda: la expansión de renovables avanza, pero la base del sistema sigue siendo ciclos combinados. Cada ola de calor o frente frío en EE. UU. puede tensar los basis (Waha/Agua Dulce) y encarecer la molécula en nuestras fronteras. La buena noticia: crecen los ductos y la capacidad de internación; la mala: el consumo de la industria y la generación siguen creciendo, especialmente con el empuje del nearshoring y los data centers, que piden megawatts 24/7. En ese tablero, 2026 arranca con señales mixtas para precios del gas, pero con una constante: seguiremos importando mucho.
Tres implicaciones para 2026:
- Contratos y coberturas. Con flujos >7 Bcf/d y un pico mensual histórico, el riesgo ya no es “si llega el gas”, sino a qué precio y con qué penalizaciones si falla. Las empresas intensivas en energía —acero, vidrio, alimentos, cemento— necesitan portafolios que combinen firmeza (FTS), flexibilidad (IT) y hedging financiero. El costo de no tenerlo quedó claro durante eventos extremos de años previos.
- Electricidad. La mayor parte del despacho de CFE y privados está anclada al gas. Por eso, un basis más caro o restricciones operativas en Texas pegan directo en el costo marginal y, en algunas zonas, en la confiabilidad. El empuje de transmisión que anunció el gobierno ayudará, pero en 2026–2027 el insumo crítico seguirá siendo la molécula.
- Almacenamiento. La discusión que vuelve: México necesita almacenamiento estratégico. CENAGAS ha planteado elevar los inventarios de seguridad como política de Estado; no es trivial, pero cada evento extremo paga la factura de no tenerlo. En el inter, los usuarios grandes pueden explorar almacenamiento operativo (line pack, terminales privadas) y redespachos con cláusulas claras. (Contexto complementario de planes de CENAGAS discutidos en 2025).
¿Y el precio en 2026? El petróleo inicia el año en un rango Brent/WTI ~63/59 y las curvas alientan un entorno de commodities más holgado, pero el gas baila su propio ritmo por estacionalidad y balances regionales. La EIA y casas de análisis coinciden en que el crecimiento de oferta en Norteamérica y expansiones de LNG mueven las referencias, pero para México lo que cuenta son basis y congestión. Moral: diseñar mix de contratos importa más que adivinar el precio de cierre.








