El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF) informó que los números en México se mantienen con solidez pese a un entorno global incierto
En su sexagésima primera sesión ordinaria, el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF), el órgano de coordinación donde participa la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) como su máxima autoridad, concluyó que el sistema financiero mexicano mantiene una posición sólida y resiliente, capaz de hacer frente a choques externos, pese al contexto internacional marcado por incertidumbre económica y tensiones geopolíticas.
Durante la reunión, el Consejo actualizó su balance de riesgos ante los desafíos económicos y financieros actuales. Se destacó que, aunque la economía global muestra señales de desaceleración, la fortaleza del sistema bancario mexicano y el comportamiento estable de los mercados locales respaldan la confianza de inversionistas e industriales en el país.
Panorama internacional: menor crecimiento, inflación mixta y relajamiento financiero
Se estima que la economía global creció a un ritmo menor en el tercer trimestre de 2025, afectada por un desempeño débil tanto en economías avanzadas como emergentes. No obstante, las proyecciones para 2025 y 2026 apuntan a una desaceleración más moderada de lo anticipado previamente, gracias a la resiliencia de algunos sectores y a una disminución en tensiones comerciales.
Cabe destacar que la inflación ha mostrado un comportamiento mixto: mientras que en economías emergentes tiende a la baja, en países desarrollados se mantiene estable. En este contexto, bancos centrales han adoptado posturas más cautelosas. Destaca la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de reducir su tasa de referencia por primera vez desde 2024, ubicándola en un rango de 4.0 a 4.25%.
A nivel global, los mercados financieros han registrado una baja en la volatilidad y un mayor apetito por riesgo, impulsados por expectativas de una política monetaria menos restrictiva y avances en acuerdos comerciales. Sin embargo, persisten riesgos importantes, incluyendo tensiones geopolíticas y la incertidumbre sobre la trayectoria económica mundial, que podrían afectar los precios de materias primas y decisiones de inversión.
Estabilidad macroeconómica y confianza en el sector industrial mexicano
En el plano nacional, los mercados financieros han mantenido un desempeño ordenado, a pesar de anuncios sobre posibles sanciones comerciales en Estados Unidos. El tipo de cambio del peso frente al dólar mostró una apreciación superior al 4% desde la última sesión del CESF, mientras que las tasas de interés de valores gubernamentales disminuyeron en todos los plazos. Los principales índices bursátiles registraron un alza cercana al 11%.
Aunque la actividad económica nacional habría mostrado signos de estancamiento en el tercer trimestre, la confianza de inversionistas permanece sólida. La calificación crediticia soberana mantiene el grado de inversión por parte de las agencias internacionales, pese a retos asociados a finanzas públicas y la relación bilateral con EE. UU.
El Consejo destacó que la banca mexicana cuenta con niveles de capital y liquidez que superan ampliamente los requerimientos regulatorios, permitiendo absorber choques externos sin comprometer la estabilidad del sistema. En esta sesión se presentaron los escenarios macroeconómicos que se utilizarán para evaluar la suficiencia de capital de las entidades financieras, cuyos resultados se publicarán en el informe anual del Consejo.
Asimismo, no se observan riesgos sistémicos derivados de la relación entre la banca múltiple y los intermediarios financieros no bancarios, lo que minimiza el impacto potencial de impagos individuales. Las autoridades seguirán vigilando este sector de manera puntual.
Por otro lado, se informó que ha aumentado la inversión extranjera en activos denominados en pesos, lo que refleja una mayor confianza en la economía mexicana. Aunque los niveles aún están por debajo de los registrados al cierre de 2023, el riesgo asociado a esta exposición se considera bajo.
El Consejo reafirmó su compromiso de monitorear de forma continua la evolución del sistema financiero y tomar las medidas necesarias, en el marco de sus atribuciones, para garantizar el funcionamiento adecuado de los mercados y la estabilidad del sistema.
Hay que tomar en cuenta que la solidez del sistema financiero mexicano no solo garantiza estabilidad macroeconómica, sino que también crea condiciones propicias para la continuidad y expansión de la actividad industrial.
En un entorno global marcado por la incertidumbre, México se posiciona como un destino confiable para la inversión productiva, especialmente en sectores estratégicos como la manufactura avanzada, la electrónica y la industria automotriz. Esta resiliencia financiera ofrece al sector industrial nacional una base firme para planear a largo plazo, fortalecer sus cadenas de suministro y capitalizar las oportunidades que ofrece la reconfiguración económica de Norteamérica.
Recordemos que el CESF está integrado por representantes de las principales instituciones reguladoras y supervisoras del país, incluyendo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Banco de México, CNBV, CNSF, CONSAR e IPAB.








