Jamieson Greer informó que el gobierno de Trump aplazará el debate sobre reglas de origen del T-MEC hasta después de las elecciones legislativas de noviembre, dejará temas clave para 2027.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunció que la discusión sobre un eventual endurecimiento de las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se extenderá hasta después de la renovación del Congreso estadounidense, derivada de las elecciones federales de noviembre.
Durante su comparecencia ante el Comité de Finanzas del Senado, Greer explicó que su prioridad para el cierre del año es alcanzar acuerdos preliminares con México y Canadá, mientras que los temas más complejos, como las reglas de origen y los mecanismos de cumplimiento en materia laboral y ambiental, continuarán negociándose durante el siguiente año.
“Me gustaría contar, para finales de año, con al menos algunos acuerdos (…) y dejar que algunas de estas cuestiones realmente importantes, como las normas de origen, los temas laborales y medioambientales, requieran un poco más de tiempo”, declaró Greer.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) considera que la Revisión Conjunta del T-MEC de 2026 representa una oportunidad para fortalecer las reglas de origen, principalmente en el sector automotriz.
El objetivo es incentivar una mayor utilización de contenido producido en Norteamérica y reducir la dependencia de cadenas de suministro provenientes de economías que, según Washington, mantienen prácticas comerciales no basadas en el mercado.
Greer señaló ante los legisladores que Estados Unidos busca reglas de origen “muy sólidas” para favorecer la producción regional frente a la competencia de otras regiones con capacidad excedente.
Cambios requieren respaldo del Congreso
Un análisis del propio Congreso de Estados Unidos advierte que el presidente tiene facultades limitadas para modificar las reglas de origen establecidas en un tratado comercial.
El documento recuerda que históricamente estas disposiciones forman parte de los tratados aprobados por el Poder Legislativo y que, aunque existen márgenes para negociar ajustes, persisten dudas sobre hasta dónde puede llegar el Ejecutivo sin autorización del Congreso.
También señala que los acuerdos comerciales negociados durante la administración de Donald Trump han abierto el debate sobre el alcance de las facultades presidenciales para modificar reglas de origen fuera del marco legislativo.
Empresas respaldan la continuidad del T-MEC
En el proceso de consultas realizado por la USTR con motivo de la revisión del tratado, más del 90% de las cartas enviadas por organizaciones y empresas estadounidenses respaldaron la permanencia y extensión del T-MEC.
Diversos sectores empresariales solicitaron además fortalecer la competitividad regional para enfrentar la creciente competencia de China y otras economías asiáticas.
Mientras los gobiernos de México y Canadá propusieron extender automáticamente la vigencia del acuerdo por 16 años, el presidente Donald Trump planteó realizar revisiones anuales para contar con mayor margen de negociación antes de decidir una renovación definitiva.
Agricultura y agua también forman parte de la negociación
Greer indicó que el comercio agrícola continúa siendo uno de los temas centrales de la revisión del tratado.
Durante su comparecencia hizo referencia a la investigación antidumping iniciada por México sobre las importaciones estadounidenses de pierna y paleta de cerdo, y advirtió que una eventual imposición de medidas comerciales tendría consecuencias para México debido a su dependencia de ese mercado.
Asimismo, vinculó el avance de las negociaciones con el cumplimiento del tratado bilateral de 1944 sobre el reparto de aguas del Río Bravo (Río Grande), al señalar que será difícil avanzar en la renovación del acuerdo comercial si México no coopera en ese compromiso.









