El Barómetro de la Electromovilidad 2026 revela un crecimiento del 17.5% en la infraestructura nacional, impulsado por el despliegue de soluciones privadas y una mayor adopción de carga rápida en el sector público.
Jorge Arturo Castillo
La electromovilidad México ha experimentado un giro determinante durante el primer semestre de 2026. El panorama de la movilidad eléctrica en México ha experimentado un giro determinante durante el primer semestre de 2026. Según los datos revelados en la última edición del Barómetro de la Electromovilidad, elaborado por la Electro Movilidad Asociación (EMA), el país ha logrado superar la barrera de las 60 mil conexiones de recarga, consolidando un ecosistema que no solo crece en volumen, sino que se diversifica estratégicamente para atender tanto las necesidades de movilidad urbana como las de larga distancia y flotas corporativas.
Al cierre de junio de 2026, la infraestructura total nacional alcanzó la cifra de 60,932 conexiones. Este número representa un crecimiento interanual del 17.5%, partiendo de las 51,860 unidades reportadas en el mismo periodo del año anterior. Este incremento no es un dato aislado, sino el reflejo de una sinergia entre el sector privado y el despliegue de infraestructura pública, facilitando que el uso del vehículo eléctrico (VE) se transforme de una alternativa incipiente a una realidad cotidiana y funcional para miles de ciudadanos y empresas.
La red pública como catalizador de confianza
Uno de los pilares que permite la adopción masiva es la disponibilidad de carga en espacios compartidos. La red pública registró un crecimiento anual notable del 27.0%, sumando ya 4,653 posiciones de carga. De este total, 1,592 puntos operan bajo tecnología de corriente directa (DC), mientras que 3,061 funcionan con corriente alterna (AC).
Electromovilidad México. La relevancia de estos 458 puntos de carga DC radica en su capacidad para reducir drásticamente los tiempos de espera, eliminando una de las principales barreras para el usuario que requiere desplazamientos interurbanos. El despliegue ha sido impulsado por actores clave del sector, entre los que destacan firmas como VEMO, Evergo, FAZT, Tesla y SynergEV, cuya colaboración ha permitido una mayor capilaridad en el territorio nacional.
El hogar: el epicentro de la carga privada
Si bien la infraestructura pública es visible y crítica, la carga privada constituye la mayor parte del ecosistema, con 56,279 conexiones. El sector residencial lidera este segmento con 45,238 cargadores, reafirmando el comportamiento del usuario mexicano: aprovechar los periodos de descanso nocturno para abastecer su vehículo. Es relevante mencionar que, según la segunda encuesta nacional de EMA, la inversión para esta transición resulta sumamente accesible para el usuario promedio, donde nueve de cada diez instalaciones se realizaron por debajo de los 25,000 pesos.
Más allá del ámbito doméstico, la carga en flotas y entornos corporativos muestra una maduración constante: 5,233 conexiones en patios de flotas, 4,098 en sitios de acceso restringido y 1,710 en concesionarios automotrices. EMA, en su esfuerzo por democratizar este avance, impulsa activamente el concepto del “derecho a la carga”, buscando que la infraestructura sea una garantía de seguridad y eficiencia tanto en condominios como en edificios corporativos, promoviendo soluciones inteligentes que gestionen de manera óptima la capacidad eléctrica disponible.
Dinamismo comercial y compromiso sostenible
La adopción de vehículos eléctricos, híbridos conectables y de rango extendido mantiene su dinamismo. Durante los primeros seis meses de 2026, se comercializaron 53,430 unidades, sumando un parque vehicular acumulado de 263,928 unidades desde la fundación de la asociación. Esta expansión se refleja directamente en la salud ambiental: durante este semestre, el uso de estas tecnologías evitó la emisión de 28,505 toneladas de CO₂ equivalente.
Eugenio Grandio, presidente de EMA, subraya que el crecimiento actual es solo la base de una transformación mayor. “El siguiente paso exige una actualización regulatoria que elimine barreras obsoletas, como la obligatoriedad de medidores independientes, y acelere las conexiones a la red eléctrica”, puntualizó Grandio. La visión a futuro es clara: una red interconectada, inteligente y alineada con la demanda real, apoyada por una coalición de más de 25 empresas que trabajan para que, hacia 2030, el 50% de las ventas de autos nuevos en México corresponda a vehículos de cero emisiones.









