Los trabajadores de Pemex fueron trasladados al Hospital General de Pemex; la empresa reportó que su estado de salud es estable. El incidente ocurrió durante labores de mantenimiento en la Refinería Salina Cruz y no afectó la operación del complejo.
Tres trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) resultaron con quemaduras leves luego de que se registrara un flamazo durante labores de mantenimiento en la Planta de Alquilación de la Refinería Salina Cruz, ubicada en Oaxaca.
De acuerdo con un comunicado de la empresa productiva del Estado, el incidente ocurrió mientras se realizaban trabajos de mantenimiento en la bomba de fondo GA-311 B de la Torre Fraccionadora DA-304.
Pemex informó que el flamazo fue controlado de inmediato conforme a los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones.
Como consecuencia del incidente, tres trabajadores presentaron quemaduras leves, por lo que fueron trasladados al Hospital General de Pemex, donde reciben atención médica.
La empresa señaló que el estado de salud de los empleados es estable y que permanecen en observación médica.
Hasta el momento, Pemex no ha dado a conocer la identidad de los trabajadores ni detalles adicionales sobre las circunstancias en las que ocurrió el accidente.
Sin afectaciones a la operación de la refinería
Pemex aseguró que el incidente no provocó daños a la infraestructura de la Refinería Salina Cruz y que las operaciones del complejo continúan desarrollándose con normalidad.
La empresa destacó que la respuesta inmediata permitió controlar el evento sin mayores consecuencias para las instalaciones.
El antecedente de la semana pasada
El flamazo ocurre apenas unos días después de otro incidente reportado por Pemex en la misma refinería.
La semana pasada, la empresa informó sobre un paro seguro de operaciones en una caldera generadora de vapor y en la planta catalítica del complejo, situación que provocó la activación de los quemadores de piso, un mecanismo de seguridad diseñado para liberar de manera controlada los gases derivados de ajustes operativos.
En ese momento, Pemex sostuvo que el evento no representó una emergencia y reiteró que la refinería continuó operando con normalidad.
Aunque la petrolera ha insistido en que ambos eventos fueron controlados bajo los protocolos de seguridad, los incidentes ocurridos con pocos días de diferencia vuelven a poner la atención sobre las condiciones operativas en una de las refinerías más importantes del país.








