Trump iniciaría el proceso de revisión del T-MEC sin confirmar su renovación, lo que abre un plazo de hasta 10 años para una eventual terminación del acuerdo.
El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaría este miércoles que no confirmará la prórroga del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), una decisión que activaría formalmente la denominada “cláusula de extinción” del acuerdo y abriría un periodo de hasta diez años en el que el tratado podría dejar de existir si los tres países no alcanzan un nuevo consenso.
Reuters informó que esta decisión forma parte del mecanismo de revisión pactado durante la primera administración de Trump y no representa una salida inmediata del acuerdo comercial.
El T-MEC, que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y entró en vigor en 2020, establece una revisión periódica cada seis años, como parte de ese mecanismo, Estados Unidos, México y Canadá deben expresar si desean extender el acuerdo por otros 16 años.
Si Washington decide no confirmar esa extensión, comenzará un proceso de revisión anual que podría prolongarse durante una década. Si al término de ese periodo no existe un acuerdo entre las tres naciones, el tratado podría expirar el 1 de julio de 2036.
Aunque el anuncio no implica la desaparición inmediata del T-MEC, sí aumenta la presión en las negociaciones comerciales. Según Reuters, la administración Trump busca modificar diversos capítulos del acuerdo, especialmente los relacionados con la industria automotriz, para elevar el contenido estadounidense y regional requerido en los vehículos fabricados en Norteamérica.
Entre las propuestas que se analizan figura exigir que los automóviles incorporen 50% de contenido específicamente estadounidense, lo que elevaría el contenido regional requerido hasta 82% para acceder a los beneficios del tratado.
Washington también busca impedir que productos con componentes chinos aprovechen las ventajas arancelarias del T-MEC.
México negocia; Canadá permanece al margen
Las negociaciones avanzan de manera distinta para los tres socios comerciales. De acuerdo con Reuters, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), encabezada por Jamieson Greer, ya programó una nueva ronda de negociaciones con México para la semana del 20 de julio.
Sin embargo, Canadá no participa actualmente en rondas formales de negociación con Washington debido a diversos conflictos comerciales bilaterales, entre ellos diferencias sobre el acceso al mercado lácteo canadiense y otras disputas comerciales.
Greer mantiene únicamente conversaciones con el ministro canadiense de Comercio, Dominic LeBlanc.
Persisten diferencias, pero también coincidencias
Un funcionario mexicano citado por Reuters señaló que ambos gobiernos han discutido incluso la posibilidad de establecer un arancel universal de 15% para automóviles, aunque con tarifas preferenciales para vehículos producidos en México y Canadá si se aceptan reglas de origen más estrictas.
La misma fuente aseguró que ambos países comparten preocupaciones sobre la pérdida de empleos manufactureros en Estados Unidos, el incremento de componentes asiáticos en la producción automotriz regional y el transbordo de mercancías.
“México y Estados Unidos están de acuerdo en los objetivos. Lo que estamos debatiendo es cómo alcanzarlos”, señaló el funcionario, según Reuters.
Por su parte, Greta Peisch, exconsejera general de la USTR y actual especialista en comercio internacional, dijo a Reuters que esperaba que Estados Unidos dejara pasar la fecha sin confirmar la extensión del tratado, aunque consideró incierto si Washington detallará públicamente las condiciones que busca imponer durante la revisión.
De mantenerse ese escenario, el futuro del T-MEC dependerá de las negociaciones que sostengan los tres países durante los próximos años, mientras continúa siendo el principal marco comercial para América del Norte.









